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Siete compradores esperan que la crisis no les deje sin un coche ya pagado

Los afectados acababan de adquirir sus vehículos cuando el concesionario Auto Delicias de Zaragoza entró en concurso de acreedores.

Auto Delicias
Auto Delicias

Cuatro semanas esperando un coche ya pagado. Esa es la situación que denuncia Marta López, una de las siete clientes del concesionario Auto Delicias que han visto cómo la entrega de su coche se alargaba por culpa del proceso de concurso de acreedores que ha afectado a la empresa, distribuidora oficial de la marca Seat en Zaragoza.

"El 15 de marzo compré el coche y efectué la señal, y semanas más tarde me dijeron que estaba en proceso de matriculación y que podía realizar una transferencia con el pago", relata Marta, que después de pagar la totalidad del vehículo, empezó a ver cómo la entrega se retrasaba día a día.

Y como ella, seis clientes más, que han visto dilatarse el proceso de compra y entrega de sus vehículos por el concurso en el que se vio envuelto el concesionario hace poco más de un mes.

"Los clientes afectados van desde personas que han pagado 500 euros por la señal de un coche hasta gente que ha pagado la totalidad", admite Francisco Abadía, gerente del concesionario que ha visto cómo el local se quedaba sin coches que vender al hacerse efectivo el concurso.

"Cuando Seat desfacturó los vehículos debido al concurso fueron llevados a la campa que la marca tiene en Luceni" comenta el gerente, que asegura que los vehículos ya pagados están fuera de la masa concursal y que se está trabajando para que sean entregados lo antes posible a los compradores, aunque reconoce que no puede dar una fecha.

"Estamos haciendo gestiones con la marca para conseguir que estos coches acaben lo antes posible en manos de sus dueños" afirma Abadía, que entiende que aunque estima plazos breves de tiempo estos pueden hacerse muy largos para las personas que están esperando sus vehículos.

Miedo a un caso Viacar

La incertidumbre y el miedo a perder el dinero invertido por parte de los clientes se acrecienta al conocer el caso del concesionario Viacar de la provincia de Barcelona, cuya desaparición por un proceso de quiebra dejó en el aire los vehículos de más de 100 personas.

"Cuando un día pasé por enfrente del concesionario y vi que estaba completamente vacío me saltaron las alarmas", relata Marta López, que denuncia también las escasas respuestas que llegan desde el apartado de atención al cliente de la propia Seat.

Sin embargo, desde la gerencia del concesionario zaragozano se asegura que "los vehículos van a llegar a sus destinatarios", y que seguirán ahí hasta que se solucione el asunto como "los 30 años que llevamos sin que ningún cliente haya tenido ningún problema", asegura Abadía.

Un concesionario sin conches

Sin embargo, el concurso de acreedores no solo ha dejado sin coches a los clientes, sino que también al propio concesionario, que luce desprovisto de cualquier vehículo disponible para su venta.

"La crisis ha afectado muchísimo al sector" se lamente el gerente de Auto Delicias, que señala que las ayudas al consumo promovidas por el Gobierno, como el plan Pive, tardan en revertir en los concesionarios.

"Desde que entramos en concurso solo funcionamos como taller" comenta Abadía, que sufre por los puestos de trabajo de la veintena de personas a las que da empleo el concesionario, y que permanecen a la espera, como los clientes, de una solución.

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