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Zaragoza

Carreteras

Los transportistas cometen más de 10.000 infracciones al año

Las inspecciones de Tráfico y la DGA y las denuncias de terceros se saldaron con más de 4 millones de euros en sanciones a vehículos de transporte en 2012. Las furgonetas y camiones están implicados en alrededor del 20% de los accidentes en carretera.

Varios camiones circulan por la N-232
Los transportistas cometen más de 10.000 infracciones al año en Aragón
A. ALCORTA

Miles de vehículos pesados atraviesan cada día las carreteras aragonesas, rutas habituales en el transporte de mercancías entre las principales ciudades españolas, por lo que la seguridad y el cumplimiento de las normas se ha convertido en una de las claves para reducir una siniestrabilidad muy presente en vías como la N-II o la N-232. Según datos del Instituto Aragonés de Estadística, las furgonetas o vehículos pesados se vieron implicados en un 23,5% de todos los accidentes que se produjeron en la Comunidad hace dos años, por lo que las autoridades están realizando un especial esfuerzo para reducir esta cifra.

Las inspecciones del Gobierno de Aragón y Tráfico, así como las denuncias de terceros, permiten detectar cada año alrededor de 10.000 infracciones en el sector del transporte. Solo el año pasado se cometieron 10.189 irregularidades en las carreteras aragonesas, se incoaron 7.854 expedientes y se resolvieron 7.242, cuyo importe ascendió 4,2 millones de euros. Fueron 24 más que en 2011, cuando se detectaron 10.165 infracciones y se recaudaron casi 5 millones de euros, y un millar más que en 2010 (8.901 irregularidades y 5,1 millones), según datos facilitados por la DGA.

Las sanciones

La crisis económica y factores externos como el aumento del precio de la gasolina o los peajes, que han afectado especialmente a un sector en el que la actividad ha descendido un 40% desde 2008 y ha perdido hasta un 20% de las empresas en los últimos años, obliga a muchos transportistas a reducir los costes al máximo y, en ocasiones, a trabajar al límite de la normativa. De hecho, la gran mayoría de los expedientes (más de 4.000) fueron por averías en los tacógrafos y por incumplir el máximo de conducción, fijado en cuatro horas y media ininterrumpidas, o el tiempo mínimo de descanso, de al menos 45 minutos -también pueden hacerse tres interrupciones de 15 minutos intercaladas durante este tiempo-.

Otra de las normas más incumplidas fue la del límite de peso, que los transportistas inspeccionados no respetaron en más de un millar de ocasiones, llevando una carga mayor de la permitida en su vehículo. También se abrieron más de 1.000 expedientes por transportar mercancías sin los certificados o autorizaciones pertinentes o con deficiencias en la documentación, más de 450 por transportar material peligroso sin el permiso adecuado o en malas condiciones y más de dos centenares por exceso de velocidad.

Aunque la mayoría de las infracciones son relativas al traslado de mercancías, también hay decenas de ellas para autobuses, tanto de transporte de viajeros (118) como escolares y de menores (28). A este último caso se está prestando especial atención y a lo largo de este año ya se han realizado varias campañas de control intensivo de estos vehículos.

Los controles, necesarios

Aunque en ocasiones una multa de este tipo supone un importante contratiempo para estos profesionales, que suelen tener problemas para rentabilizar sus viajes, desde las asociaciones de transportistas defienden la necesidad de estos controles. “Nuestro espíritu es siempre de colaboración con la administración y no podemos ni debemos pasar por alto las irregularidades”, asegura Jorge Martín Serrano, presidente de la Asociación Empresarial de Transportes Discrecionales de Mercancías de Aragón (Tradime) y de la federación nacional, Fetransa.

“Aunque la cifra puede parecer alta, las infracciones son minoritarias, ya que cada día circulan miles de vehículos pesados por Aragón y el sector está muy controlado”, indica el presidente de Tradime, quien explica que suelen realizarse campañas de vigilancia y hay efectivos de la Guardia Civil especializados en este tipo de inspecciones.

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