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La ocupación hotelera en Aragón encadena tres años de caídas

Los primeros datos de ocupación de este año alertan de una nueva pérdida de clientes. El sector trata de compensarlo con precios más bajos y ofertas.

Los hoteles notan la crisis
Interior de un hotel zaragozano

Los primeros cuatro meses del año arrojan unas cifras francamente negativas para el sector hotelero aragonés. Entre enero y abril, los hoteles de la Comunidad recibieron un total de 598.292 viajeros, según los datos del Instituto Aragonés de Estadística. Se trata de una cifra inferior al del año anterior (615.471) y a la de 2011 (656.039).

El dato del presente año es también menor que el de 2010, cuando en el primer tramo del año las recepciones de los hoteles aragoneses registraron un total de 689.513 huéspedes, una cifra superior a la de 2009 (597.933). Se trata, por tanto, de la tercera caída consecutiva, que podría ser la antesala de un 2013 muy complicado para un sector ya de por sí debilitado.

De forma paralela al número de usuarios, también se ha desplomado el total de pernoctaciones: hasta 1.497.039 entre enero y abril de 2010, un total de 1.360.878 en el mismo tramo de 2011, un pellizco menos en 2012 (1.221.249) y, finalmente, 1.195.079 en los cuatro primeros meses de este año.

Analizando los datos por año completo se observan dos importantes hitos: la Expo de 2008, techo histórico en lo que a ocupación hotelera se refiere, y la momentánea recuperación de 2010, cuando se mejoraron notablemente, sin motivo aparente, las pobres cifras del curso anterior. A partir de entonces, vino una caída en las cifras de visitantes a la Comunidad que será complicado remontar a corto plazo.

Así lo piensan, al menos, los responsables de los hoteles. "Miramos al futuro y lo vemos muy negro, muy complicado", explica Jaime Gutiérrez, director comercial del Hotel Boston de Zaragoza. "El turismo está bajo mínimos, viene menos gente que nunca. Además, las empresas procuran gastar cada vez menos en los desplazamientos de sus trabajadores, que hasta ahora constituían una importante fuente de ingresos", señala el responsable del establecimiento. Asimismo, la subida del IVA y la desaparición de vuelos de bajo coste han supuesto sendas estocadas difíciles de superar.

En la misma línea se manifiesta el presidente del área de hoteles de la Federación de Empresarios de Hostelería de Zaragoza (Horeca), Antonio Presencio: "El tiempo se agota para nosotros. Las empresas han tenido que aportar sus propias reservas para sobrevivir y está en riesgo la continuidad de los negocios y cientos de puestos de trabajo".

El caso de Zaragoza

La caída en la ocupación es, si cabe, especialmente grave en Zaragoza. La Exposición Internacional supuso un antes y un después para los hoteles de la capital aragonesa. Con motivo del acontecimiento, y al calor de la entonces flamante burbuja inmobiliaria, las plazas hoteleras de la ciudad prácticamente se duplicaron.

"Zaragoza es la segunda ciudad española con las plazas hoteleras más baratas, y a pesar de ello la situación es muy mala", indica el director comercial del Boston. "Esto se debe a la gran oferta hotelera que existe desde 2008, que ha provocado a su vez una fuerte bajada de precios por demanda de los clientes".

Otro caballo de batalla son los impuestos municipales. "Solo para pagarlos, debemos destinar nuestros ingresos de 55 días o, lo que es lo mismo, los importes correspondientes a 274 trabajadores", subraya Antonio Presencio.

Reestructuración

Paralelamente a este descenso en el coste de las habitaciones, se está dando una reestructuración en el propio sector, con la desaparición en poco tiempo de varios establecimientos y el cambio de modelo de otros, así como nuevos servicios (como servicios de siestas o noches románticas) y nuevas ofertas en los propios restaurantes, e incluso renuncias a una estrella para atraer a más clientes, como en el caso del Boston.

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