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"Creo que con el tranvía todos hemos salido ganando"

Ya está abierto al público el recorrido completo de la línea 1 de tranvía. El debate entre los 'pro' y los 'anti' continúa en los propios vagones.

Un tranvía alcanza la última parada
Un tranvía alcanza la última parada
A. M. B.

Las primeras horas del tranvía de Zaragoza a pleno funcionamiento dejan entrever el futuro inmediato que le aguarda a este medio de transporte. Por número de usos, a priori, será un éxito, a pesar de las opiniones enfrentadas que se han podido recoger dentro y fuera de los convoyes a lo largo de la mañana de este martes.

Los vecinos de Parque Goya, en líneas generales, se muestran encantados. "Ha sido un camino muy largo, hemos aguantado muchos meses de obras, y por fin puedo ir desde mi casa al centro como un tiro", ha explicado María, una vecina del barrio norteño de la capital aragonesa.

Otros grandes beneficiados de la nueva conexión del centro con la área más septentrional de Zaragoza son los estudiantes y trabajadores del campus Río Ebro. Lo ha explicado Noelia, una joven estudiante de Ingeniería en Diseño Industrial: "Tengo el piso cerca de La Romareda y ya no tendré que hacer transbordo en Murallas. Para mí, personalmente, es una maravilla. Creo que al final todos hemos salido ganando".

Los detractores del servicio también son una realidad. "Ayer el alcalde dijo que el tranvía era un éxito, lo que no dijo es que para conseguirlo nos ha quitado autobuses y nos ha puesto la ciudad patas arriba". Así se ha expresado Manuel, un veterano vecino del Casco Histórico, opinión que respaldaban algunos de sus compañeros de vagón.

A su lado, una zaragozana que ha preferido no revelar su nombre lamentaba el "tremendo coste" que había supuesto para las arcas de la ciudad. "Parten la ciudad en dos y encima se gastan un dinero que no tenemos. ¿En qué cabeza cabe eso?".

Aglomeraciones y paradas en blanco

El primer examen a la línea completa también arroja luz sobre los puntos en que los convoyes irán hasta arriba y las paradas que menos uso registrarán. Desde La Romareda hasta Gran Vía, y especialmente en horas punta, probablemente se repitan las quejas sobre el escaso espacio vital de los pasajeros, un problema agravado debido a la ampliación del servicio.

El eje de Gómez de Avellaneda y María Zambrano se convertirá en otro polo importante en el recorrido, así como la Escuela de Artes y los centros universitarios del norte.

Juslibol será, sin embargo, una de las paradas con menor éxito, como ya ha quedado demostrado en los primeros trayectos. "Tendrían que haberle puesto otro nombre, porque está donde Cristo perdió las sandalias", bromeaba una viajera a primera hora de la mañana.

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