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"Los fines de semana es imposible conciliar el sueño"

Los vecinos de la calle de La Salina, en la que se ubica una sala de fiestas de Zaragoza, están "hartos" de soportar botellones y ruidos "hasta altas horas de la madrugada".

Sala Explosivo
"Los fines de semana es imposible conciliar el sueño"
T. M.

“Por favor, se ruega respeten el sueño de los vecinos”. Estas son las palabras que reza un cartel que la Dirección de la sala de fiestas Explosivo, sita en la calle de La Salina, ha colgado en la puerta de acceso al local, con el objetivo “concienciar a sus clientes y de minimizar las molestias que se genera en el entorno, por la acumulación de personas que entran y salen a la sala”, comenta Víctor Domínguez, encargado del local. 

Estamos cansados de que se nos eche a nosotros la culpa de un problema del que no somos responsables. Nuestro local cumple con las condiciones legales exigidas, tanto de sonido como de horario. Si en la calle la gente es incívica, no podemos hacer nada”, dice Domínguez. “Tenemos hasta cubos de basura en la puerta para que no depositen las botellas en las aceras”, explica Domínguez.

Y es que las decenas de personas que cada viernes y sábado se acercan a Explosivo, “cuando cierra el resto de bares”, apuntan desde la Asociación de Vecinos Lanuza Casco Viejo, “se dedican a comprar bebidas en las tiendas de los alrededores, abiertas toda la noche, y el botellón a altas horas de la madrugada está más que asegurado”, cuenta Javier Rodríguez, presidente del colectivo. “El derecho al descanso de los vecinos de esta calle se ha vulnerado por completo. Y no es el ruido lo que más preocupa, es que los lunes apenas se puede transitar por la zona, que aparece llena de orines, botellas, vómitos… Incluso han tenido que pintar las fachadas de las viviendas de la calle de La Salina y la propia vía después de un fin de semana de fiesta. Han llegado hasta a destrozar escaparates”, comenta Rodríguez.Denuncias

Los más perjudicados, sin duda, los vecinos. Uno de ellos es Ramón. “Hemos puesto las correspondientes denuncias para acabar con este grave problema y hace tan solo unos días mantuvimos una reunión con la Policía Nacional, la junta de distrito y el Ayuntamiento para buscar soluciones”, cuenta el zaragozano. “Sabemos que hay parejas con bebés y personas mayores que cuando llega el fin de semana se van a casa de sus familiares porque en sus viviendas es imposible conciliar el sueño, ya que hay momentos en los que se llegan a concentrar hasta 50 personas en una vía que tan solo cuenta con seis portales y es muy estrecha”, comenta Ramón. “No estamos en contra de la sala, que tiene una capacidad para 300 clientes, sino de lo que se organiza en el entorno, sobre todo del botellón. Tanto la policía como el Ayuntamiento deberían tomarnos más en serio y lograr paliar lo que para nosotros ya es un infierno”.

Medidas que también han solicitado desde la propia agrupación vecinal. “Somos conscientes de que control policial sí que hay y entendemos que no puede haber una patrulla fija en la calle, ya que estos problemas también ocurren en otros puntos de la ciudad. Lo que solicitamos es que se controle el aforo de la sala, ya que muchas veces son quienes no pueden entrar los que deciden montar sus propias fiestas en las calles”, cuenta Javier Rodríguez. “Desde el colectivo hemos enviado un escrito al Ayuntamiento, con denuncias policiales y quejas vecinales para lograr poner fin a esta situación”, concluyen desde la entidad.

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