Zaragoza

Manifestación en Zaragoza

Miles de personas protestan contra el cierre del ambulatorio de Azuara

La Comarca de Belchite ha tomado el centro de la capital aragonesa para defender la permanencia del servicio de urgencias de Azuara y protestar contra el traslado de pacientes de Moyuela a Alcañiz.

Monserrat Bernad, de 65 años, reside en la pequeña localidad de Azuara con su hija y sus dos nietas, una de ellas celíaca. El centro de salud del pueblo -dice- le salvó la vida. "Si nos quitan ya esto, que nos quiten todo", se lamenta esta jubilada temiendo perder el servicio de urgencias del ambulatorio del pueblo, donde hace unos meses ingresó en parada cardiorespitatoria. "En 10 minutos tenía puestos los goteros y el oxígeno. Si no es por eso, no estaría hoy aquí", recuerda emocionada mientras sigue la marcha con su muleta. 

Su caso no es el único. Otro vecino del municipio elogiaba la atención recibida en el centro tras sufrir un accidente en su domicilio. "Me hice un corte en la vena y si llego a perder más sangre me muero. Gracias al ambulatorio hemos salvado alguna que otra vida", señalaba agradecido José Ramón Roche.

La amenaza de perder el servicio de urgencias del centro de salud de Azuara, que atiende a los habitantes de siete municipios de la zona, ha empujado a los vecinos de la Comarca de Belchite hasta la capital aragonesa para defender un servicio que consideran "imprescindible".

"Queremos tener una vejez tranquila"

 

"Somos todo gente mayor, si nos quitan esto nos quitan media vida", manifestaba Apolonio Tomás acompañado por otro vecino del municipio. "Si nos trasladan a Belchite, a lo que llegas al médico estás muerto, y aquello se va a masificar", sentenciaba José Barrenas.

Arropados por una multitud de familiares, amigos y habitantes de otros pueblos que se han unido a la causa, cientos de vecinos de Letux, Moneva, Lecera, Lagata, Plenas, Azuara y Moyuela se han concentrado en el centro de Zaragoza para mostrar su malestar ante el posible cierre.

"No hay derecho a lo que nos están haciendo... Después de haber trabajado toda la vida, queremos tener una vejez tranquila en el pueblo", reivindicaba Joaquín Turón, de Lecera. "Esta es una zona muy deprimida porque no hay industria, los jóvenes se van fuera... el centro de salud es de lo poco que nos queda", defendía José Antonio Fleta, buen conocedor del exilio que sufren los pueblos de la Comarca.

"Si no tienes servicios al final te vas. Yo mismo me tuve que venir aquí –a Zaragoza– cuando estudiaban mis hijos, y ahora mi generación va a tener que traerse a sus mayores para que estén atendidos", se lamenta.

Las comarcas -sentencia- no deberían ir para abajo: "habría que potenciarlas".

De Moyuela a Muniesa

La otra gran preocupación que afecta a los vecinos de la Comarca de Belchite es el traslado de pacientes del municipio zaragozano de Moyuela a Muniesa (Teruel). "En Zaragoza por lo menos tenemos familia o amigos que si hay una urgencia nos pueden acoger. Pero en Alcañiz nos quedamos descolgados porque no tenemos ni combinaciones ni ningún tipo de relación. Estamos a 80 kilómetros y nos quieren llevar a 120 para una urgencia", explica María Jesús Gracia, una de las vecinas afectadas.

La mayoría de los habitantes de estos pueblos son ya mayores y no disponen de un vehículo para desplazarse si les ocurre algo grave. "Mis suegros se están planteando ya qué hacer, pero si ellos quieren estar en sus casas, ¿por qué los van a echar? No sé qué manía tienen por quitar lo que funciona bien", critica María Jesús.

También los más jóvenes se han movilizado por sus mayores y el futuro del pueblo encabezando la marcha con un simbólico ataúd. "Nos van a dejar muy desatendidos... Así solo consiguen que nos marchemos a la ciudad", denuncia Luis Cevallos.

Otros, pese a las dificultades, se niegan a abandonar el pueblo y confían en que la jornada de protesta en la capital aragonesa sume apoyos para el mantenimiento del centro. "Estamos aquí más gente que en toda la comarca", sostiene emocionada María Victoria Fleta, vecina de Azuara. "Aquí no hay colores políticos, ni nada. La gente se ha unido para hacer frente a los problemas", añade esta azuarina que, pese a ser sanitaria en Zaragoza, no ha abandonado su pueblo.

La tranquilidad de tener allí el ambulatorio es para todos ellos sinónimo de "salud". Por eso, insisten indignados: "es lo último que deberían tocar".

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