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Fauna en Zaragoza

Más de 300 patos residen desde hace dos años y medio en el Parque del Agua

La población se mantiene estable porque ha encontrado el número ideal que soporta el ecosistema.

Los patos pueblan el parque 'Luis Buñuel'
Los patos del parque del Agua_2
ALICIA ABRIL

Entre las más de 20 especies diferentes que conviven entre río, embarcaderos y vegetación del Parque del Agua, hay una que predomina: el ánade real. También conocido como azulón, es el pato más común en Aragón.

Como todos los patos salvajes, explican en la página web de la Sociedad Municipal ZGZ Arroba Desarrollo Expo, S.A., que gestiona y mantiene los espacios públicos surgidos después de la Expo 2008, entre los que se encuentra el Parque del Agua 'Luis Buñuel', este animal "es un excelente volador que, además, está perfectamente adaptado a la vida en el medio acuático". 

Alberto Ipas, gerente de la sociedad que se ocupa del citado parque, cuenta: "En un principio trajeron 10 parejas de patos azules de la ribera, y ahora ya hay entre 300 o 350". Y es que cada primavera realizan una puesta de huevos de entre 9 y 13 crías.

Ipas añade: "Desde hace dos años y medio, aproximadamente, la población se mantiene igual, siguen naciendo aquí muchos pero se extienden por la ribera, el ecosistema se regula solo, según los que pueden sobrevivir".

"Son patos salvajes, no están anillados -explica el gerente-, se alimentan de los vegetales que cogen en el agua y en la tierra, de insectos o moluscos y de algún anfibio o pequeño pez". "Además -destaca Ipas- de todo lo que la gente les echa de comer".

Atracción natural

Es por esto que los plumosos animales se han convertido en una de las principales atracciones del parque para los más pequeños. Familias completas disfrutan de sus paseos por la zona, cargando con una bolsa de trozos de pan, que lanzan a los azulones para hacer las delicias de los más jóvenes, y también de los más creciditos.

Marisa, que pasea junto a sus dos hijos por el parque, explica que vienen de "vez en cuando" a ver a los patos y cisnes. "Guardamos el pan duro -explica esta zaragozana- y una vez al mes, más o menos, venimos a darles de comer".

Pedro, que recorre la zona en bicicleta junto a su hija, asegura: "A los niños les encanta estar tan cerca de los animales, ver cómo comen y cómo se mueven por el agua".

Ayudantes de mantenimiento

Pero estos animales, que compiten en el agua con los cisnes reales, y los artificiales (vehículos a pedales que imitan a este majestuoso animal en el parque), son también una ayuda para el mantenimiento del agua.

A pesar de lo extenso de la población, Alberto Ipas afirma que no son un problema sino una solución: "Remueven el agua estancada al nadar y bucear, renovándola, además de atraer peces e insectos". "La zona está pensada para ellos -subraya Ipas-, conviven con más de 20 especies, y tienen sus propios depredadores".

Diferencias de pareja

Una de las particularidades de esta especie es la diferencia que existe entre machos y hembras . Mientras que el macho tiene la cabeza verde brillante con un collar blanco en el cuello y un plumaje llamativo de colores vivos, la hembra posee el llamado "plumaje críptico" que le ayuda a camuflarse entre la vegetación, para facilitarle la cría de los polluelos.

Parece que el parque 'Luis Buñuel' se ha convertido en un hogar confortable para los más de 300 patos que lo habitan y que tienen sus propias 'casas de madera' en el agua, donde quizás haya encontrado refugio el compañero "desorientado" que la semana pasada vagaba por el paseo de la Independencia.

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