Zaragoza

Nueva normativa

El Consistorio ultima una ordenanza de arbolado urbano

El texto, que será aprobado entre octubre y noviembre del presente año, aunará los diferentes reglamentos vigentes.

Árboles singulares en el Parque Grande.
El Consistorio ultima una ordenanza de arbolado urbano
TONI GALAN/A PHOTO AGENCY

Los árboles zaragozanos podrán 'ampararse' muy pronto en la ley para no convertirse en diana de ataques externos, ya sea en forma de acto vandálico o de intervención urbanística. Será entre octubre y noviembre cuando entre en vigor la nueva ordenanza de arbolado urbano, cuyo borrador atraviesa desde el pasado jueves un periodo de sugerencias -que durará 15 días- tras la última reunión de la comisión de biodiversidad. Posteriorimente, pasará por el Consejo de Ciudad.

Con este texto, explican desde el Ayuntamiento, se pretende "aunar los diferentes reglamentos" (como las ordenanzas de protección del espacio urbano y la de uso de zonas verdes), establecer "criterios de actuación" y arrojar luz sobre ciertos aspectos que hasta ahora resultaban algo "confusos". Anualmente, el Consistorio recibe unas 3.800 quejas ciudadanas relativas al arbolado urbano. Con el nuevo articulado se intentará minimizarlas.

La ordenanza se extenderá en tres grandes apartados. El inicial tratará los puntos básicos del cuidado de árboles en el entramado de calles de la ciudad, aclararando aspectos como las distancias mínimas que las construcciones e infraestructuras deberán tener respecto de los árboles o los problemas que puedan generar las reformas viarias y la acometida de obras en las raíces y ramas.

En el segundo capítulo se dará un tratamiento especial a las arboledas, parques y otras zonas verdes de la ciudad.

El último gran apartado velará por los árboles singulares. Además de tener en cuenta los 65 árboles y conjuntos monumentales de la ciudad, se crearán dos nuevas figuras: de interés ambiental, para aquellos que pertenezcan a especies protegidas o tengan una singularidad botánica, y de interés social, para los que por su historia y trayectoria personal sean especialmente considerados por el tejido vecinal. En esta última categoría entraría el laurel de Torrero.

En cuanto a las sanciones por dañar total o parcialmente los conjuntos arbóreos, el texto no ampliará el techo de la multa más elevada en vigor: 1.500 euros. "Es el máximo marcado por la normativa estatal", indican desde el Ayuntamiento.

"Los árboles son demasiado sustituibles"

Según asegura Jesús Maestro, miembro de la Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR), el texto tiene "una buena intención". A pesar de ello, desde la organización están escudriñando cada epígrafe, y tienen en mente presentar varias sugerencias: "Queremos que se incremente el valor del arbolado urbano. Los árboles siguen teniendo muy poco valor, son demasiado sustituibles y queremos evitar que sea tan fácil cortarlos".

Maestro asegura que ANSAR pretende llegar más lejos: "Nuestro objetivo es conseguir que en el Plan General de Ordenación Urbana venga reflejado el cuidado del arbolado. A veces parece que molesta".

"No será útil sin coordinación"

El portavoz del grupo municipal de IU en el Ayuntamiento de Zaragoza, José Manuel Alonso, quien en diferentes ocasiones ha defendido la necesidad de esta nueva ordenanza, se muestra "bastante" satisfecho con el borrador. Sin embargo, argumenta, "no será útil sin la coordinación entre los distintos servicios municipales y Parques y Jardines".

Además del articulado, indica, "es necesario especificar un tratamiento especial para cada árbol monumental". Por último, Alonso asevera que todo lo anterior no servirá de nada "sin programas de sensibilización ni la participación de la ciudadanía en la propia gestión y vigilancia de los árboles". "Asumiendo los árboles como propios se reduciría el vandalismo", concluye.

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