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¿Quién vivió ahí?

En la captial aragonesa es fácil encontrar placas conmemorativas en inmuebles donde vivieron algunos de sus más ilustres personajes.

José Martí, vecino de la calle Manifestación
¿Quién vivió ahí?
P. Z. D.

Algunos edificios llaman la atención por sus bellas fachadas, otros pasan inadvertidos, como las señales que indican que en esos inmuebles de la capital aragonesa vivieron personajes tan ilustres como el pianista Luis Galve (calle Cádiz); el premio Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal (calle Méndez Núñez), o el mismísimo General José de Palafox (calle Palafox).

En Zaragoza, se encuentran placas conmemorativas que son fácilmente reconocibles, como la de José Martí, padre de la patria cubana, que habitó en el número 13 de la calle Manifestación; o la casa natal del arquitecto Fernando García Mercadal, en la calle Hermanos Argensola. Se da la circunstancia de que este edificio, la Casa Argensola, obtuvo el premio de arquitectura 'Fernando Garcia Mercadal' por su restauración a cargo de Fernando Aguerri Martínez, en 1990.

Otras placas son menos conocidas, como la que luce en el balcón del número 12 de la calle Zumalacárregui. Allí vivió Antonio Cano Mata, magistrado del Tribunal Superior de Justicia de Aragón. Sus amigos de la Magistratura, la Abogacía, la Administración y la Universidad quisieron homenajear así a este insigne letrado.

En el número 1 de la calle San Vicente de Paúl 'vivió y murió', según reza la inscripción, el matador de toros Braulio Lausín López, 'Gitanillo de Ricla', una de las figuras más importantes de la tauromaquia aragonesa.

Sin duda, la casa que más llama la atención en la calle de Sanclemente, es la que ocupa el número 12. Una construcción neorrenacentista que perteneció al catedrático de Derecho Canónico en la Facultad de Derecho de Zaragoza, y escritor aragonés del 'siglo XIX', Juan Moneva y Puyol.

Otros personajes también figuran reseñados en edificios como el Teatro Principal, donde una placa recuerda al escritor, dramaturgo y periodista zaragozano Eusebio Blasco Soler; o la Basílica del Pilar, que refleja en su fachada la visita de los papas Pio XII y Juan Pablo II; y otra placa donde se destaca 'la devota piedad de los fieles unida a la del arzobispo de Zaragoza Juan Soldevila y Romero', por el levantamiento de una de las torres del templo en 1907.

En la calle que lleva su nombre se honra al poeta Aurelio Prudencio, con una placa colocada por iniciativa de la Institución Fernando el Católico. También el catedrático de Derecho Penal y uno de los pioneros de la previsión social en España, Inocencio Jiménez, tiene una placa con su efigie.

El número 8 de la calle San Valero luce una cerámica en su fachada que lleva el nombre del arquitecto racionalista aragonés Alberto Huerta Marín, autor, además, de la reforma del salón rojo del Casino Mercantil, en el Coso; y la famosa Casa del Duende, en Gascón de Gotor.

En la casa donde vivió José Martí también se puede leer esta estrofa de sus 'Versos Sencillos': "Para Aragón, en España, tengo yo en mi corazón, un lugar todo Aragón. Franco, fiero, fiel, sin saña". En la memoria de los más avezados seguirá sonando "Si quiere un tonto saber por qué lo tengo, le digo que allí tuve un buen amigo. Que allí quise a una mujer".

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