Zaragoza

CASCO HISTÓRICO DE ZARAGOZA

Creatividad y artesanía para revitalizar la Magdalena

Siete proyectos de emprendedores (artistas y restauradores) ya están en marcha en la calle de San Agustín. Tres acaban de abrir sus puertas y cuatro están a punto de hacerlo.

Creatividad y artesanía para revitalizar la Magdalena
P.F.

La calle de San Agustín cobra una nueva vida con los proyectos de artistas y restauradores recién llegados al barrio. El proyecto de 'cheap boxes' (locales baratos) del Plan Integral del Casco Histórico ya ve la luz. Cuatro tiendas han abierto ya en los últimos días y otras tres están a punto de hacerlo.

Este proyecto y otro similar en la calle de Las Armas están promovidos por el Ayuntamiento de Zaragoza para revitalizar las zonas comerciales de San Pablo y la Magdalena, y apoyar a emprendedores. Los alquileres están subvencionados: el primer año pagan un euro por metro cuadrado (son locales que rondan los 44 metros cuadrados) y cada año se va incrementando el precio.

En la calle de San Agustín se han instalado la tienda y taller de moda alternativa del colectivo Modalena; una tienda de muebles de cartón reciclado y objetos de papel (La Cartonería); un taller de restauración; una galería de escultura cerámica (Grissalia); una tienda de gaitas e instrumentos de caña (La Gaitería Tremol); otro local de ceramistas, y una tienda de complementos (Belula).

Cualquiera que pase por la calle de San Agustín camino del Centro de Historias (o donde sea) ya puede cotillear los escaparates y entrar a estas nuevas tiendas. El espacio Belula fue el primero que abrió, el 16 de diciembre. Tiene broches de fieltro, pendientes, libretas, bolsos... y muchos colores.

“Siempre me ha gustado hacer cosas manuales. En mis ratos libres, mientras estudiaba Bellas Artes, empecé a hacer cosillas y a vender alguna por Internet. A través de mi blog, empecé a conocer a más gente. Hace dos años me quedé en el paro. Empecé a estudiar también joyería. Después surgió la oportunidad de presentar este proyecto. Viene gente del barrio a vernos y nos animan mucho”, cuenta Vanessa Egido, soriana de 32 años.

El colectivo Modalena lleva años vinculado al barrio y proponiendo alternativas culturales. Ahora también tienen local propio. Su tienda-taller de costura-espacio multiusos ocupa un local doble (unos 80 metros cuadrados) al principio de la calle.

“Apoyamos al diseñador emergente de aquí y de fuera. Para los diseñadores lo más difícil es la comercialización. Aquí vendemos ropa, coseremos la nuestra, colaboraremos con otros artistas, diseñaremos vestuario artístico...”, cuenta sus planes Ruth Martínez, socia del espacio junto con Mónica López.

La fuerza del cartón

La Cartonería aún no ha abierto, pero ya tiene encargos. José Orna está terminando de amueblar su local. Él mismo fabrica sus propios muebles de cartón reciclado. En su tienda venderá muebles y artesanía de papel. Espera abrir en dos semanas.

“El cartón es una materia prima muy resistente, ecológica, barata y fácil de encontrar. Me gusta darle un segundo uso a las cosas. Me regalan cajas de fábricas o del Mercado Central, y con ellas fabrico muebles. He vivido muchos años en la Magdalena, me gusta el barrio y me ilusiona mucho este proyecto”, afirma José Orna, zaragozano de 40 años, educador social, que también tiene un grupo de música infantil, Raspa de gato, y una editorial de libros ilustrados, Latas de cartón.

Su vecina, la galería de cerámica Grissalia, va un poco más retrasada. “Aún estamos terminando las obras. Estamos cansados de los trámites y con ganas de abrir. Trabajábamos en un taller y queríamos montar nuestro propio negocio y proyecto artístico”, cuentan los mexicanos Griselda Cárdenas y Fernando Román.

“Cuando estemos todos, haremos una inuaguración oficial. Esto hay que celebrarlo”, afirma Ruth Martínez, de Modalena.

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