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Zaragoza
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PILAR 2011

Un final de traca

Fangoria, el ?Somos? de Labordeta y los fuegos despidieron el Pilar. El Ayuntamiento avanza que el año que viene «y para siempre» la Ofrenda pasará por Independencia.

Las riberas se llenaron de espectadores que contemplaron el espectáculo de fuegos artificiales.
Un final de traca
ASIER ALCORTA

Los fuegos artificiales sobre el Ebro cerraron un año más las fiestas del Pilar, las «más masivas» según el Ayuntamiento de Zaragoza. El último petardazo arrancaba los aplausos, los abrazos y algún beso. Después, silencio . La gente dejaba de mirar al cielo y de un plumazo habían desaparecido las fiestas y el ajetreo. Zaragoza volvía a su rutina. Las banderitas, los globos, las estatuas vivientes, los carteles y los puestos tienen las horas contadas. Algunos como Raúl Rodríguez y Patricia Giménez no querían terminar las fiestas sin ver los fuegos. Junto al Pilar, disfrutaron del espectáculo y comentaron cuánta gente había acudido a verlos: «Mucho más que otros años. Está muy lleno», decían.

Se ha notado, y mucho, el cambio de hora de los fuegos. Empezaron media hora antes y reunieron a más público que nunca. Gran parte de esos espectadores había llegado corriendo de la plaza del Pilar, donde Dani Zueras interpretó el ‘Somos’ de Jose Antonio Labordeta, un acto emotivo por la fuerza del mensaje de la canción y por el cariño que le tiene el pueblo al cantautor zaragozano. Zueras hizo una versión muy sentida, que fue coreada por los asistentes, sobre todo el estribillo final.

Antes, a las 20.30 comenzaba el concierto de Fangoria, uno de los más esperados. La plaza del Pilar, a reventar, con gente de todas las edades: niños, señoras, jóvenes dispuestos a pasar un buen rato «Es emocionante cantar delante de la Virgen del Pilar y tener detrás a Santa Rita», anunció Olvido Gara, tras empezar el espectáculo con ‘Miro la vida pasar’. Sonaron éxitos como ‘Ni tú ni nadie’, ‘Un hombre de verdad’ y ‘Bailando’ o ‘A quién le importa’ y al final, incluso saludó Mario Vaquerizo, el marido de Alaska.

Ha sido el final perfecto para unas fiestas del Pilar multitudinarias. Las actuaciones en la calle han sido las más seguidas por los 2,7 millones de visistantes que han contribuido a las fiestas «más masivas», según los datos del balance que hizo ayer por la mañana Jerónimo Blasco, consejero de Cultura del Ayuntamiento. En total, 200.000 asistentes más que el año pasado.

Los recortes en el presupuesto, y un programa austero sin apenas actuaciones de renombre, se han visto compensados por el buen tiempo y las ganas de echarse a la calle de zaragozanos y visitantes. Unos 300.000 lo hicieron en la Ofrenda de Flores. Las obras y el cambio de recorrido alargaron el desfile de oferentes hasta las 18.45, récord de duración, aunque tuvo 50.000 participantes menos. Interpeñas fue el pabellón preferido para los conciertos, con 280.000 asistentes en total, muy lejos de los 31.000 del Espacio Z de Valdespartera, que sigue perdiendo público. Blasco apostó por mantener esta carpa para apoyar a los feriantes y diversificar la oferta.

Finalmente, el consejero de Cultura avanzó que el año que viene «y para siempre» la Ofrenda recuperará su recorrido por el paseo de la Independencia, donde también se celebrarán los conciertos (aunque no aclaró si se taparán las vías). Los puestos de las casas regionales, que este año han sido trasladados a Valdespartera, se instalarán en la plaza de Aragón.

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