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SUCESOS

Detenidos los dueños de tres negocios de compra de oro con casi mil joyas robadas

Les suministraban jóvenes y menores que asaltaban a ancianos en varios pueblos del Jalón.

La Policía Nacional ha desarticulado un importante entramado dedicado al robo y venta de joyas y ha detenido a los dueños de tres negocios de compra de oro de Zaragoza, sus dos hijas, y tres de los jóvenes que les suministraban las piezas, entre ellos un menor. El operativo ha permitido recuperar casi un millar de alhajas de todo tipo y poner freno a una oleada de asaltos que había provocado cierta alarma en Calatayud y los municipios de su entorno. De hecho, parece que muchas de las joyas ahora recuperadas pertenecían a ancianos de la ribera del Jalón, a los que se las arrebataban haciendo uso de la fuerza y causándoles lesiones.

Las investigaciones se iniciaron precisamente hace dos semanas a raíz de un asalto perpetrado en el casco urbano de Calatayud. La víctima fue una mujer mayor a la que dos jóvenes abordaron en Vía Dueville y le arrancaron las cadenas de oro que llevaba al cuello. Los asaltantes salieron corriendo y escaparon en un turismo BMW, que apareció al día siguiente abandonado en Terrer.

El dueño de este vehículo, Denis C. I., de nacionalidad rumana y con domicilio en Zaragoza, había acudido el 21 de septiembre por la mañana a denunciar su robo. Sin embargo, horas después, el hombre terminó confesando que la denuncia era falsa y que dos conocidos estaban implicados en el asalto de Calatayud. La Policía logró identificar a estas personas, también rumanas, y pudo averiguar que habían perpetrado otros robos. Se trata de Marius M. B y un menor.

Cerraban las ventas en la puerta

Durante el interrogatorio, los inmigrantes explicaron que solían vender las piezas que robaban al dueño de un negocio de compra de oro ubicado en la calle de la Duquesa de Villahermosa, cerca de la plaza de Roma. Contaron que hacían la venta en la puerta y no dentro de la tienda, y que el propietario sabía que las joyas eran de procedencia ilícita. De hecho, muchas de ellas estaban rotas.

Los investigadores vigilaron durante tres días los alrededores de la tienda, lo que permitió confirmar que allí acudía gente -inmigrantes centroeuropeos, menores y toxicómanos- para llevar piezas robadas. Con esta información, se procedió a la detención del responsable del negocio, primero, y de su esposa y las dos hijas de ambos, después. Se trata de Carlos G. J., Rocío J. J., Nazaret G. J. y Jenina G. J., a los que se imputa un delito de receptación.

La Policía comprobó que la familia, de nacionalidad española, tenía otros dos establecimientos dedicados a la compra de oro: uno en la avenida de América y otro en Compromiso de Caspe. Durante el registro del local ubicado en Duquesa de Villahermosa, se hallaron centenares de joyas y piedras preciosas cuya procedencia no estaba registrada en los libros. También se encontraron bandejas, cuberterías, monedas, colgantes y hasta dos colmillos de marfil. La familia, que quedó en libertad con cargos tras declarar ante el juez asistida por Juan José Serra Peñafiel, entregó otras piezas voluntariamente.

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