Zaragoza
Suscríbete

SEGUNDA EDICIÓN

El arte sale a la calle con el festival Territorio Zaragoza Detroit

Un centenar de artistas locales mostraron este sábado sus obras en el II Festival Territorio Detroit, que reunió en la Plaza de Santo Domingo de Zaragoza a numerosos ciudadanos, niños y mayores, en torno a diferentes talleres y espectáculos.

Los más pequeños disfrutaron con los talleres infantiles
El arte sale a la calle con el festival 'Territorio Detroit'
J. M. ALBALAD

Música, teatro, percusión, animación, circo, malabares o magia. La plaza de Santo Domingo de Zaragoza ofreció en la tarde-noche de este sábado una estampa inusual, llena de animación, motivada por las numerosas actuaciones del II Festival Territorio Detroit, que reunió a un centenar de artistas locales con ganas de sacar el arte que llevan dentro.

La iniciativa, apoyada por el Plan Integral del Casco Histórico (PICH), presentó una muestra anual de las distintas facetas de los grupos pertenecientes al proyecto cultural Territorio Detroit, que pretende divulgar el arte y fomentar la participación. “El objetivo es evitar que el talento se vaya a otras ciudades o países”, explicó Chema Zuera, miembro de la organización, quien destacó “la buena acogida de la gente”.

Para ello, a las actuaciones a pie de calle, que comenzaron a las 18.30 y se extendieron hasta casi la medianoche, se sumaron las protagonizadas en el auditorio de la Casa de Amparo. Mientras los artífices del evento llenaban de música el ambiente, los talleres infantiles hicieron las delicias de los más pequeños, jolgoriosos desde el inicio con sus juegos.

De esta forma, los protagonistas, en su mayoría de las artes escénicas, tuvieron la oportunidad de llegar a la gente. Y es que, habitualmente, se preparan desde el anonimato en el polígono Empresarium de la capital aragonesa, un trabajo que, según precisó uno de ellos, “no siempre ve sus frutos”.

Al margen de los éxitos y las decepciones del día a día, artistas y ciudadanos dinamizaron por medio de la expresión artística una intensa jornada, que reivindicó la necesidad de “un lugar donde expresarse, donde crear y aprender unos de otros” para cultivar y retener el ingenio de la zona.

Etiquetas