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JUZGADOS

El fiscal pide prisión para el temerario que hizo chocar a la Policía contra un muro

El motorista, con el carné retirado hasta 2026, condujo a gran velocidad en sentido contrario y por encima de la acera.

El coche se empotró en el parque Bruil
El fiscal pide prisión para el temerario que hizo chocar a la Policía contra un muro
HA

El motorista temerario que hace dos semanas puso en peligro su vida, la de los agentes que le perseguían y la de varios peatones que tuvieron que bajarse de la acera para evitar ser atropellados se sentará hoy en el banquillo de los acusados. Y el fiscal está dispuesto a mandarle a prisión, ya que se trata de un reincidente y los delitos que ahora se le imputan -conducción temeraria y circular sin carné- suman penas de hasta dos años y medio de cárcel. De hecho, este asunto no se zanjó con un juicio rápido porque el ministerio público ya solicitó el encarcelamiento del joven cuando se le detuvo, el pasado 9 de agosto en Zaragoza.

El acusado, de 23 años e identificado con las iniciales J. C. C., protagonizó una peligrosa fuga por varias calles del centro de la capital aragonesa. Por evitar arrollarlo, cuando ya había abandonado el ciclomotor y huía a pie, un coche patrulla terminó estampándose contra un muro. Sus dos ocupantes resultaron heridos y uno de ellos todavía no ha podido reincorporarse al servicio.

La persecución comenzó alrededor de las 13.00, cuando una pareja de agentes la Policía Local observó cómo este motorista circulaba en dirección contraria por la calle de Sancho y Gil. Intentaron darle el alto, pero lejos de detenerse, el conductor aceleró y trató de escapar. Y lo hizo subiéndose a la acera, por donde circuló a gran velocidad, obligando a los peatones a retirarse para evitar ser atropellados.

Según explicaron entonces fuentes de la Policía Local, pretendiendo burlar a sus perseguidores, el motorista pasó por diversas calles del centro, desobedeciendo todas las señales de tráfico y las órdenes de los policías. De hecho, se saltó semáforos en rojo e ignoró pasos de cebra e indicaciones de stop o ceda el paso. Lo hizo además por zonas muy transitadas por peatones, en un martes y en hora punta.

Pese a los esfuerzos del temerario por huir, en pocos minutos, los agentes lograron cortar el paso a su ciclomotor. Pero el conductor no se dio por vencido, lo dejó en el suelo y continuó la fuga a pie. En su carrera, invadió la calzada justo delante de un coche patrulla que, para evitar atropellarlo, hizo una maniobra evasiva, se subió a la acera y chocó contra una pared. Finalmente, el conductor fue detenido por varios compañeros de los accidentados. Comprobaron entonces que el sujeto circulaba sin permiso de conducir por la pérdida total de puntos.

El arrestado, J. C. C., no podía volver a conducir hasta el año 2026, ya que tenía acumuladas y en vigor nueve suspensiones temporales del permiso por distintas infracciones de tráfico, como circular por vías en dirección contraria, saltarse semáforos en rojo o circular a más velocidad de la permitida.

La moto, dada de baja y sin seguro

Por esta acumulación de infracciones e imprudencias, la Policía Local de Zaragoza le imputó un delito de conducción temeraria y otro por conducir sin licencia. Se da la circunstancia, además, de que el ciclomotor en el que circulaba el temerario estaba dado de baja y carecía del seguro obligatorio de responsabilidad civil.

El fiscal ha tenido muy en cuenta la reincidencia del detenido a la hora de solicitar su encarcelamiento. Lo que habrá de verse hoy en el juicio es si cree que el motorista mostró un «desprecio por la vida de los demás». Porque en tal caso, la pena de prisión podría ser muy superior. Tras la última revisión del Código Penal, en diciembre de 2010, este tipo de conductas se castigan con entre dos y cinco años de cárcel y multa de 12 a 24 meses. Condena a la que había que añadir, como medida accesoria, la retirada de carné de conducir por un periodo de entre seis y diez años.

El Ministerio público ha citado como testigos a un total de diez policías locales: desde los que participaron en la persecución, hasta los que se encargaron de instruir el atestado. En cuanto a la defensa, por instrucciones de su cliente, prefirió ayer no adelantar cuál será su estrategia en el juicio o si intentará pactar un acuerdo con el ministerio público.

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