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Zaragoza

POLÍTICA

Belloch nombra a Becerril asesor del PSOE pese a que sigue imputado

El alcalde nombra al ex concejal asesor técnico y coordinador del grupo municipal, por lo que cobrará más de 44.000 euros anuales. Becerril está suspendido de militancia por su partido desde el inicio del proceso, hace dos años.

Antonio Becerril, en una imagen de archivo
Belloch nombra a Becerril asesor técnico del PSOE pese a que sigue imputado
OLIVER DUCH

El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, acaba de designar al ex concejal socialista Antonio Becerril como asesor técnico y coordinador del grupo municipal del PSOE a pesar de que está imputado por tráfico de influencias y revelación de secretos. El nombramiento, que firmó la delegada de Personal, Lola Ranera, el pasado 20 de julio, se ha producido además pese a que Becerril está suspendido cautelarmente de militancia por el PSOE desde que en junio de 2009 se confirmara la imputación.

El puesto, el de mayor categoría dentro de un grupo municipal sin tener en cuenta a los concejales, supondrá que Becerril tenga una retribución de 44.393,79 euros anuales. No obstante, el propio Becerril aclaró que pese a que el nombramiento ya es oficial, todavía no se ha producido la aceptación, ya que todavía está pendiente de que la empresa a la que se incorporó tras abandonar el Ayuntamiento el pasado junio decida si le concede la excedencia forzosa.

El caso Becerril se destapó en abril de 2009 a raíz de unas escuchas telefónicas de la Operación Molinos contra la corrupción urbanística en La Muela. Los investigadores grabaron varias conversaciones entre Becerril, entonces consejero de Infraestructuras, y Carmelo Aured, el primo de la ex alcaldesa de La Muela, María Victoria Pinilla y uno de los principales implicados en el caso. En aquellas grabaciones se citaban diversos concursos de obras municipales. Aquellas conversaciones derivaron en una pieza separada contra el concejal socialista en el juzgado de Instrucción número 5 de Zaragoza.

Tras confirmarse la implicación de Becerril, Belloch lo destituyó como miembro del gobierno, aunque el concejal no quiso renunciar a su acta y siguió siendo representante del PSOE hasta el pasado mes de junio, cuando tomó posesión la actual corporación. Becerril se quedó fuera de las listas que presentaron los socialistas para las pasadas elecciones. El PSOE también adoptó medidas disciplinarias contra el concejal y en junio de 2009 decidió suspenderle cautelarmente de militancia hasta que se aclarara si hubo algún trato de favor por parte de Becerril a varios constructores relacionados con Aured.

Fuentes del PSOE confirmaron ayer que Becerril sigue en situación de suspensión de militancia, aunque aclararon que no ha sido expulsado del partido. La suspensión cautelar de militancia, que se puede prolongar entre uno y tres años, implica, según las citadas fuentes, que se le priva de algunos derechos como militante del PSOE, como por ejemplo ser elector o elegible para cargos orgánicos, como podría ser el de delegado en un congreso o secretario de una agrupación. Sin embargo, indicaron que el puesto de coordinador municipal se cubre por libre designación y, por lo tanto, no compete al partido. En cualquier caso, subrayaron que el nombramiento de Becerril no ha partido de la dirección del PSOE, sino de la dirección del grupo municipal.

En la actualidad, el proceso ha registrado escasos avances, después de que la Audiencia Provincial rechazara el pasado marzo la nulidad de las escuchas, tal y como habían solicitado los representantes legales del ex concejal. Por lo tanto, la instrucción prosigue a la espera de que se decida si se archiva o se abre juicio oral.

Tras su nombramiento, Becerril ya ha sido visto en varias ocasiones por el Ayuntamiento, aunque formalmente aún no se ha incorporado a su nuevo trabajo. No en vano, Becerril subrayó ayer que no ha aceptado el puesto, dado que antes, la empresa para la que trabaja en la actualidad debe concederle la excedencia forzosa. Indicó que ayer se pasó por el Ayuntamiento para recoger el certificado del secretario y poder completar los trámites con su empresa. «Si no consigo la excedencia, no podré aceptar», insistió.

Negó que el hecho de estar imputado en un proceso judicial sea un inconveniente para ocupar el cargo político y cobrar del erario público. «No tiene nada que ver una cosa con la otra. No es incompatible. Si fuera un puesto de gerente o de consejero... Pero yo no voy gestionar nada, sino que voy a coordinar el grupo», afirmó.

Respecto a su situación en el PSOE, subrayó que él no ha sido expulsado de su partido y «que sigue pagando la cuota». Recordó además que participó como interventor socialista en las pasadas elecciones. «Puedo ejercer mi actividad política», proclamó.

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