OBRAS

Diez meses de zanjas y cortes de tráfico en la calle de Canfranc

Se han dispuesto tomas alternativas de corriente y abastecimiento para garantizar el suministro en la zona. Los árboles quedan protegidos, aunque habrá que retirar hasta 28 ejemplares.

Las ambiciosas obras de la calle de Canfranc y su entorno ya están en marcha. El Ayuntamiento va a renovar antiquísimas tuberías de vertido –muchas de ellas no ven la luz desde hace más de un siglo– en una compleja operación que requerirá de cavar una zanja de ocho metros de profundidad, cortar el tráfico en media docena de calles y retirar una treintena de árboles. Para todo ello se invertirán 1,4 millones de euros (con un 80% de financiación europea) y se trabajará durante diez meses.

Ayer ya se interrumpió la circulación en la calle de Canfranc (desde plaza de Aragón hasta Bilbao) y llegaron las primeras máquinas. Los operarios se afanaron en picar el hormigón y las losetas junto a las farolas y señales de tráfico, dado que estas van a tener que levantarse, al igual que sucederá con los toldos de los veladores de la zona, para acometer la zanja. Los electricistas dispusieron tomas de corriente alternativas para que la zona no se quede sin alumbrado y también se comenzaron a montar tuberías de abastecimiento de refuerzo para garantizar a los residentes en Canfranc y su entorno el suministro de agua durante las obras.

Lo peculiar de la intervención es que las tuberías de vertido que han de sustituirse son tan antiguas (aparecen en mapas de 1907) que no se sabe exactamente qué se encontrará en el subsuelo. Por la zona discurrían acequias de riego para la antigua huerta de Santa Engracia, que ya se pudieron intuir cuando el Consistorio acometió la mejora de la red de saneamiento en las calles de Azoque, Cinco de Marzo o Teniente Coronel Valenzuela. De hecho, esta renovación de infraestructuras se sumará en apenas dos semanas con la que se efectúe en la plaza de Paraíso (paralela a las obras de la segunda fase del tranvía) y, según informan fuentes municipales, las redes son tan vetustas como lo eran las del barrio de San Pablo antes de que se reformara con el Plan Integral.

Las vallas ya delimitan el área de actuación inmediata, si bien esta se irá ampliando paulatinamente conforme avancen los trabajos, que alcanzarán también las calles de Ponzano, Casa Jiménez, Marcelino Isabal y Albareda. En todas se cambiarán las infraestructuras de saneamiento y se renovarán los pavimentos de la calzada, aunque en la de Canfranc, además, se modificarán las aceras y las zonas de aparcamiento. En el tramo entre plaza de Paraíso y el colegio de La Enseñanza ya se han protegido los árboles de la acera de los pares, que son los ejemplares de mayor porte dado que reciben más horas de luz. En la acera de los impares habrá que quitar hasta 28 plataneros, siete de los cuales se llevarán a los viveros municipales. Existe, incluso, un protocolo para su traslado, pinzando las ramas y aplicando tratamientos que favorezcan su nuevo arraigo.