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SUCESOS

«Me violó, me dejó tirada en el campo en plena noche y me costó 3 horas volver»

Piden 14 años de prisión para un rumano acusado de abusar de una joven en Daroca.

El acusado, ayer, durante el juicio celebrado en la Audiencia.
«Me violó, me dejó tirada en el campo en plena noche y me costó 3 horas volver»
OLIVER DUCH

Una joven de Daroca denunció hace casi tres años una violación, e identificó como su presunto agresor a un inmigrante rumano que vivía en su municipio. La víctima dijo que fue forzada en los asientos traseros de un coche, en medio del campo y durante la madrugada. «Me violó, me dejó tirada en plena noche y me costó tres horas volver andando a casa», explicó. El acusado, Marius Cosmin Ciorogar, pasó año y medio en prisión provisional por estos hechos. Pero mantiene que «nunca» violó a la mujer y que las relaciones «fueron consentidas».

Durante el juicio celebrado ayer en la Audiencia de Zaragoza, el procesado, al que asiste la letrada Gema Subirón, volvió a defender su inocencia. Pese a ello, la Fiscalía siguió dando mayor credibilidad a la denunciante y pidió que se condene al inmigrante a 14 años de cárcel. La acusación particular, a cargo de Félix Moreno, solicitó la misma pena, pero le imputó también una detención ilegal.

Los forenses que examinaron a la mujer no reconocieron en ella signos evidentes de violencia. Tan solo apreciaron alguna moradura en su cuerpo, pero dijeron que podían ser compatibles con una relación sexual consentida «en unas circunstancias especiales».

Durante su declaración, la joven explicó que el agresor la pasó a la fuerza a la parte trasera del vehículo y activó los seguros para evitar que escapara. «No grité ni ofrecí gran resistencia porque nadie podía escucharme allí», indicó.

A las psicólogas que la examinaron les llamó la atención el hecho de que la víctima no pudiera explicar qué sintió o cómo reaccionó cuando se produjeron los hechos. Tampoco les pareció muy normal que tras una experiencia traumática como la supuestamente sufrida lograra conciliar el sueño nada más llegar a casa. En cualquier casa, la madre de la denunciante recordó que llegó «en muy mal estado», y le aconsejó que se echara a la cama y se tranquilizara. Para las especialistas, que iniciara una relación sentimental apenas mes y medio después de los hechos tampoco encajaría con el perfil habitual de una víctima de violación.

Los hechos se produjeron en la madrugada del 27 de abril de 2008, después de que la joven y el acusado coincidieran en un bar de Daroca. Allí cruzaron unas palabras, porque se habían visto algún día en el autobús, pero nada más. Sobre lo que sucedió después, sus versiones son totalmente opuestas. El procesado mantiene que la chica cobraba por mantener relaciones sexuales y que aceptó acostarse con él. Sin embargo, la joven lo niega y asegura que fue forzada. «Acepté subirme a su coche porque él conocía a mi novio, también rumano, y me dijo que me prestaría el móvil para llamarlo», declaró. «¿Y no cree que fue muy atrevido por su parte, siendo que solo había hablado una vez con él?», le preguntó la fiscal. «Supongo que sí, pero no pensé que algo así pudiera pasarme», contestó.

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