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Zaragoza
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TRIBUNALES

El fiscal pide 36 años de cárcel para dos hermanos por intentar quemar viva a una mujer

La víctima se escondió debajo de una cama porque la estaban amenazando de muerte, y los acusados prendieron fuego al colchón.

Buscó refugio dentro de un armario y lo tiraron al suelo con ella dentro. Cuando fueron a por un mechero para prender fuego al mueble, la mujer consiguió escapar y se metió debajo de la cama. Conscientes de ello, incendiaron el colchón y las cortinas. Por estos hechos, que se produjeron en una vivienda de Zaragoza en julio del año pasado, la Fiscalía pide un total de 36 años de prisión para dos hermanos rumanos. Les acusa de un delito de incendio y otro de asesinato en grado de tentativa, ya que la víctima logró salvar la vida. También les imputa un delito de amenazas y una falta de daños, ya que el fuego no causó heridos pero arrasó diferentes enseres.

El escenario del asesinato frustrado fue una casa deshabitada ubicada en la calle de Nicolás Funés, en el barrio de Jesús. Al estar desocupada, varios inmigrantes rumanos habían hecho de este edificio su hogar. No pagaban renta alguna al propietario, por lo que tampoco tenían llaves para acceder al interior. De hecho, todas las puertas y ventanas estaban tapiadas y sus moradores se colaban a través de un local anexo al número 4. Allí habían practicado un butrón que comunicaba con la parte trasera de la casa.

Querían vengarse de su novio

Según relata el fiscal en su escrito de acusación, el 29 de julio de 2010, sobre las 18.30, los dos procesados -Leonardo y Iota Juri V. Z., a los que asiste la letrada Carmen Sánchez Herrero- se dirigieron a este inmueble con intención de vengarse de un compatriota, con el que habían tenido un incidente unos días antes. Buscaban a su novia, a la que encontraron dentro del edificio, junto a otras dos mujeres. Nada más llegar, los dos acusados empezaron a romper todo aquello que encontraron a su paso: enseres, electrodomésticos, cristales... Uno de ellos empuñaba una cuchilla, con la que amenazó de muerte a todos los presentes. «Nadie va a vivir más en esta casa», le escucharon decir los testigos.

Aunque al principio las amenazas fueron generalizadas, los hermanos enseguida centraron sus iras en la novia del compatriota con el que habían discutido. «Sal hija de puta, sal que te voy a pegar fuego y te voy a dejar el esqueleto», dijo uno de ellos. A la mujer, que escuchó estas palabras desde su habitación, le entró el pánico y decidió esconderse en el armario del dormitorio. Leonardo pegó una fuerte patada a la puerta y consiguió entrar en la alcoba. Acto seguido, se dirigió al armario donde se había refugiado la víctima y lo tiró al suelo con ella dentro.

El hombre salió de la habitación para que su hermano le diera un mechero con el que prender fuego al mueble, momento que aprovechó la chica para salir del interior y ocultarse debajo de la cama. Según el fiscal, cumpliendo sus amenazas y sabiendo que esta se hallaba escondida, los hermanos incendiaron varios elementos de la habitación. Entre ellos, el colchón y las cortinas. Lo mismo hicieron en la habitación contigua, desencadenando una humareda que obligó a salir corriendo a todos los presentes.

La mujer que se había escondido debajo de la cama permaneció allí hasta que no pudo respirar. En ese momento, salió corriendo buscando ayuda. Cuando llegó la Policía, la encontraron completamente ennegrecida por el hollín, pero sin lesión alguna.

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