Zaragoza

CRISIS EN LAS SALAS DE JUEGO

La ley antitabaco da la puntilla a los bingos

La crisis y la prohibición de fumar han puesto al borde de la ruina a muchas de estas salas. Sus propietarios exigen una rebaja fiscal para que puedan incrementar los premios y así aumentar el número de clientes.

La ley antitabaco da la puntilla a los bingos
OLIVER DUCH

Apenas tres personas prueban fortuna en las máquinas de un bingo de Zaragoza. Pocas más escuchan atentas un número tras otro a la espera de poder completar su cartón. Esta imagen corresponde a hace tan solo unos días, pero se repite día tras día en las 22 salas de bingo de la Comunidad aragonesa, que han visto cómo la crisis económica ha hecho mella en sus negocios durante los últimos tres años. Pero la ley antitabaco ha terminado de darles una última estocada.

Lejos quedan aquellos años de bonanza en los que los bingos estaban de moda y el ir y venir de la gente era constante. Ahora la situación se puede calificar de "crítica" y los responsables de estos locales se han atrevido por fin a hablar: "Veníamos arrastrando un descenso de hasta el 40% en los tres últimos años", explica Jesús Serrano, secretario de Ajubiar (Asociación del Juego del Bingo de Aragón), una de las asociaciones empresariales del sector. Y añade: "Y ahora ha llegado la ley antitabaco que ha supuesto pérdidas de entre el 25% y el 30% más respecto al mismo mes del año pasado".

Así, no son muy optimistas respecto a su futuro. Estiman que de las 22 salas de bingo que actualmente hay en funcionamiento en Aragón, once están en quiebra y tendrán que cerrar en un breve plazo de tiempo si no se llega a una solución. Actualmente, trabajan entre 1.500 y 1.800 personas, según fuentes del sector.

Unas de las principales causas que ha llevado a un descenso tan significativo de clientes en los últimos años es la cuantía de los premios que se ofrecen, mucho menor a la de otros juegos. ¿El principal motivo? Las cargas fiscales que estas salas soportan (un 20% del valor de un cartón de bingo se destina a los impuestos). Una fiscalidad, lamentan, "tres veces mayor" a otro tipo de juegos, como las máquinas recreativas o el casino. "El sector considera imprescindible abordar una urgente rebaja fiscal en el tributo que grava este juego", plantea Serrano.

De hecho, medidas similares se han puesto en marcha en Castilla y León o Madrid, y los resultados han sido altamente satisfactorios. Se han conseguido incrementar el número de jugadores. "Si se reducen los impuestos, los premios pueden subir y se anima a la gente a jugar más", concreta el portavoz de Ajubiar, a la que apoyan el resto de asociaciones del sector.

Los afectados han intentado en numerosas ocasiones reunirse con algún responsable de la consejería de Hacienda para exponerle la situación sin que por el momento hayan "obtenido respuesta". Los propietarios de las salas de bingo critican la actitud del Gobierno de Aragón en este asunto, ya que recuerdan que está apoyando iniciativas "absolutamente ficticias", como el proyecto de Monegros, que tendrá una fiscalidad "cinco veces menor a la que soporta el juego del bingo".

"Sin embargo, está desoyendo a empresas que llevan más de 30 años en la comunidad, y que han sido una importantísima fuente de recaudación tributaria, de actividad y de empleo", censuran.

Confían, no obstante, en que los responsables del Gobierno de Aragón reflexionen y se muestren dispuestos a adoptar alguna de estas medidas que puedan "salvar" de la ruina a las salas de bingos. Si no, no descartan acciones de presión más llamativas, como el cierre simbólico de los establecimientos algún día.

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