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EDUCACIÓN

Los alumnos de San Mateo cambian los barracones por un trayecto diario por la A-123

Las obras del nuevo colegio han obligado a retirar las aulas prefabricadas y ahora comparten espacio con la guardería.

Primero estuvieron en barracones y ahora comparten espacio con los niños de la guardería en las antiguas escuelas. Las obras del nuevo colegio de San Mateo de Gállego, que se construirá junto al actual, han obligado a los alumnos de quinto y sexto de Primaria a volver a mudarse. Y el traslado, además, se repite a diario, cada vez que los pequeños tienen clase de Música, Educación Física, un ensayo de la representación de Navidad o tienen que ir al comedor. El principal problema de los alumnos ahora es que deben recorrer más de medio kilómetro de distancia, la que separa un centro del otro, para atender esas materias. Y todo el recorrido discurre junto a la travesía: la carretera A-123.

"Es muy peligroso que nuestros hijos tengan que desplazarse de un sitio a otro porque esa es una carretera con mucha circulación", comenta el padre de una alumna de quinto del colegio Galo Ponte. "Y más -asegura- teniendo en cuenta que tienen que hacerlo a diario o casi y que ni siquiera hay una señal en las antiguas escuelas que advierta del paso de escolares o unas bandas rugosas que obliguen a reducir la velocidad".

Los alumnos de Primaria comparten el mismo edificio que los niños de la guardería y, por eso, los profesores hasta les han advertido de que tienen que hablar bajo para no despertar a los pequeños que duermen al otro lado del tabique. Pero no son los únicos 'inquilinos' de este edificio, en el que también se reúne la asociación de amas de casa o se imparten las clases de la escuela de adultos. Como patio de recreo, los jóvenes utilizan un solar vacío anexo que ha sido cerrado provisionalmente con una valla de obra.

Fuentes del Departamento de Educación del Gobierno de Aragón explicaron ayer que el cambio se ha debido a necesidades de la obra, pero que las nuevas aulas están perfectamente adaptadas.

El colegio público Galo Ponte es pequeño para los casi 300 alumnos que tiene. Por eso, durante cuatro años parte de los alumnos han recibido las clases en unas aulas prefabricadas que ocupaban el patio de recreo. Además, las aulas más grandes tuvieron que dividirse en dos para poder cumplir las ratios (número de alumnos por aula) que marca la Administración.

Ahora, por fin, los trabajos para el colegio que sustituirá al actual avanzan a buen ritmo y se espera que las instalaciones para el nuevo estén abiertas el próximo curso. El centro tendrá una tercera vía (es decir, pasaría a tener un aula más por curso).

Acumulación de retrasos

La ampliación estaba prevista ya para el curso 2008-2009, aunque los retrasos se han ido acumulando. Ya en junio de 2006 se aprobó la creación de un colegio de Educación Infantil y Primaria en la localidad de la Mancomunidad Central de Zaragoza, que, sin embargo, todavía no ha llegado.

Desde junio de 2006, el Ayuntamiento ha tenido que hacer varias modificaciones del Plan General de Ordenación Urbana, ya que era necesario recalificar la zona junto al colegio para destinarla a equipamientos educativos. El nuevo se está construyendo en parte de la zona que ocupa ahora el recreo.

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