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JUICIO

El Jurado Popular considera no culpable al acusado por el crimen de Moncasi

El Tribunal reconoce que "no hay pruebas ni directas ni indirectas" que permitan culpar al procesado, que pasó año y medio en prisión tras ser detenido por este asesinato.

No culpable. Ese es el veredicto al que ayer llegó el Tribunal Popular encargado de juzgar a Francisco Lozano Agustín por el crimen de la calle de Moncasi, perpetrado el 22 de enero de 2007. El fiscal le acusaba de acabar con la vida del albañil Francisco Lozano Gaceo, de 53 años, asestándole más de 50 puñaladas. Sin embargo, tras algo más de siete horas de deliberación, el Jurado concluyó por unanimidad que no podía condenar al sospechoso.

A la hora de justificar su decisión, el portavoz del Tribunal Popular destacó la falta de pruebas "directas o indirectas" que permitan relacionar al procesado con el crimen. El abogado encargado de su defensa, José Luis Melguizo, recordó la semana pasada en su informe que pese a haber otros sospechosos de esta muerte, la investigación policial nunca se dirigió contra ellos. Argumento que también el Jurado ha hecho suyo ahora. En este sentido, su portavoz explicó ayer que la noche del crimen la víctima había quedado con otras personas.

La Policía tardó casi dos años en identificar a Francisco Lozano Agustín como el presunto autor del asesinato de la calle de Moncasi. Tras su detención, se ordenó su inmediato ingreso en prisión. Sin embargo, el pasado verano, la Audiencia Provincial invalidó su declaración autoinculpatoria -por estar hecha sin las debidas garantías, sin la presencia de un abogado- y el procesado quedó en libertad previo pago de 6.000 euros en concepto de fianza. Pero, para entonces, ya había pasado año y medio entre rejas.

A pesar de que en el lugar del crimen -el piso de la víctima de la calle de Moncasi- no se hallaron ni ADN ni huellas del procesado, la Policía lo detuvo como sospechoso porque "dio detalles del escenario del crimen que solo podía conocer el autor del asesinato". El día que declararon ante el Jurado, los agentes dijeron que Lozano Agustín fue la única persona -de las 200 o 300 que llegaron a entrevistar- que les habló de ropas de mujer y de una peluca negra, como la que se halló arrojada sobre la víctima en la bañera en la que fue cosido a cuchilladas. También recordaron que fue la única que relató que el cadáver tenía los genitales ocultos entre sus muslos.

Aunque reconoció haber mantenido relaciones sexuales con la víctima en la única ocasión en la que coincidieron, el acusado declaró en el juicio que este encuentro se produjo unos tres meses antes del asesinato. En cualquier caso, el procesado recordó que llegó a quedar con la víctima el día del crimen. "Quedé con él, pero finalmente decidí no acudir", manifestó.

El acusado sufrió en 1982 un accidente de coche que le provocó lesiones neurológicas graves, lo que para la defensa justificaría muchas de sus lagunas.

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