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HOMENAJE

Torrero recordará a las víctimas del franquismo

La instalación, una gran espiral formada por placas con los nombres y datos de los 3.543 fusilados, ha sido diseñada por el arquitecto Fernando Bayo y el artista Miguel Ángel Arrudi.

Las placas de acero se distribuyen en espiral por un jardín de plantas aromáticas.
Torrero recordará a las víctimas del franquismo
JOSé MIGUEL MARCO

"Recuérdalo tú, recuérdalo a otros". Estas palabras del poeta Luis Cernuda presiden el Memorial a las Víctimas de la Violencia Franquista que se inaugurará el próximo miércoles en el cementerio de Torrero. Un memorial en el que cada una de las 3.543 víctimas contabilizadas tiene un pequeño monolito de metal en el que figura su nombre, su edad y la fecha en que fue ejecutada. Si se saben estos datos, porque hay varios cientos de planchas de metal en los que figura simplemente 'hombre', 'mujer', o un apellido, como 'Casorrán'.

La idea de erigir el memorial fue aprobada por acuerdo unánime del Ayuntamiento de Zaragoza el 25 de septiembre de 2009. Y se está realizando en el marco de una amplia renovación del complejo funerario. El lugar elegido para el memorial es el antiguo aparcamiento. Allí, el arquitecto Fernando Bayo ha diseñado una instalación en forma espiral.

"Un supuesto final"

"Los más de 3.500 muertos son representados cada uno individualmente con una placa -asegura-, que nos deja ver físicamente cuántos son y comprender la magnitud de la tragedia, su dimensión humana. Además, están ordenados cronológicamente, lo que permite conocer el desarrollo de los hechos".

La espiral se complementa con una escultura de Miguel Ángel Arrudi, una estructura cúbica de chapa, de 4,5 metros de alto. Es el punto de partida de la espiral y, según el artista, "está pintada de color rojo porque simboliza la sangre, el sufrimiento y la pasión de todos los que representa este singular memorial". La escultura, a su vez, aloja en diversos huecos y planos una serie de gorriones de bronce a tamaño natural. "Creo que se ha conseguido un resultado bastante aceptable en el conjunto del memorial -asegura Arrudi-, que se ha creado una sensación plástica y paisajista de gran impacto, que la espiral transmite la violencia y la brutalidad".

Además, el conjunto está adornado por arbustos aromáticos: aliaga, enebro, romero, tomillo, lavanda, salvia, orégano, menta...

Todo el memorial se basa en las investigaciones emprendidas por Julián Casanova y un equipo de historiadoras de la Universidad de Zaragoza y que han fructificado en trabajos como 'El pasado oculto'. El listado de víctimas es, necesariamente, imperfecto.

"Abarca desde julio del 36 a agosto del 46 -apunta Casanova-. Somos conscientes de que la lista que hemos elaborado puede tener alguna inexactitud o incluso omisión, pero es que durante muchos meses, hasta el 37, aquí se fusiló sin juicio. En las primeras semanas, los cuerpos de muchas víctimas aparecían simplemente abandonados, y, si no se tenían datos, se registraban como 'hombre' o 'mujer'. Hemos intentado completar la información".

Recuperar un espacio global

Carlos Pérez Anadón, consejero de Urbanismo e Infraestructuras del Ayuntamiento de Zaragoza, y responsable del cementerio, subraya que no hay ningún ánimo revanchista en el Memorial. "Se hace tras el acuerdo unánime de todos los grupos, y hemos buscado además huir de grandilocuencias. Se trataba, simple y llanamente, de reconocer la deuda moral que tiene esta ciudad con las vícticmas. Unas víctimas que, además de serlo, tenían la pena adicional del olvido y el anonimato. Está hecho no por Carlos Pérez ni por el PSOE, sino en representación de todo el Ayuntamiento".

Y se enmarca en algo mucho más amplio, la renovación de todo el complejo funerario de Torrero. Según Carmelo Bosque, gerente de Urbanismo, "buscamos recuperar el cementerio como espacio global. En él hay 140.000 construcciones funerarias, y cada año se generan 5.000 más. El cementerio no puede expandirse sin límite, tiene ya 550.000 metros cuadrados, el doble de Arcosur, y hay 30.000 unidades funerarias por las que nadie tiene interés".

Los hornos crematorios van a ser nuevos, porque los que se utilizaban hasta ahora eran vetustos y emitían a la atmósfera demasiado mercurio y CO2. Se obligará a utilizar urnas biodegradables para recoger las cenizas y se construirán jardines para depositarlas; se mejorará el paisaje; se crearán salas que permitan ceremonias civiles; se renovarán los bancos, la iluminación, los aseos...

Pero, mientras se trabaja en esas mejoras, la atención está centrada en el próximo miércoles, cuando los familiares de las víctimas serán los protagonistas. Se espera que a la inauguración asistan cientos de personas, venidas no solo de todo Aragón, sino también de fuera (podría venir Joan Manuel Serrat, aunque no está confirmado). Ese día, de 9.30 a 12.30 se atenderá a los visitantes y se les indicará dónde está la placa en homenaje a su familiar.

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