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HUMOR

Cómicos de la legua de hoy

Las doce compañías participantes en el certamen Off de calle han abarrotado las plazas.

El hombre forzudo, del grupo Funny Magic Creepy Show, durante su actuación en la plaza del Justicia el pasado jueves.
Cómicos de la legua de hoy
PEDRO ETURA/A PHOTO AGENCY

Antiguamente se llamaba cómicos de la legua a las compañías ambulantes, que debido a su mala reputación, se les obligaba a acampar a una legua de las murallas de la ciudad. Estos días sus modernos herederos dejan pequeñas las calles. Lo han conseguido los doce grupos locales y foráneos que han participado en el certamen Off de calle y han conseguido abarrotar las plazas del Justicia y de San Felipe.

"Me ha sorprendido la gran cantidad de público, lástima de foto", explica Roi González, un vigués que el miércoles encarnó al particular bufón Roi Borrallas frente al museo Pablo Gargallo. Un mago sin trucos que se queda en calzoncillos y monta un auténtico cuadrilátero de boxeo con la complicidad del público adulto, que se lo acaba pasando mejor que los más pequeños.

Como Marilis Enfedaque, que fue con sus hijos Candela y Hugo, de 8 y 5 años, y acabó maniatada con cinta adhesiva blanca formando parte del ring. "Personalmente me lo he pasado bomba, si hay que salir, se sale", reconocía antes de volver a abrir el programa para elegir la siguiente parada. "Creo que hay funciones callejeras de calidad donde elegir y con los chavales es lo que buscamos", añadía su marido, Pepe Royo.

Se ha podido ver de todo, o casi todo, porque en ocasiones era misión imposible seguir los espectáculos si uno se despistaba con el tiempo. Payasos, mimos, malabaristas, circo, música, clown, comedia gestual... Las sillas resultaban escasas y los niños se subían donde hiciera falta, desde los hombros de sus padres hasta a las estatuas ecuestres que presiden la plaza de San Felipe.

Para estos artistas el Torreón Fortea se ha convertido en su particular vestuario a la hora de cambiarse y maquillarse. El Ayuntamiento paga a cada grupo 500 euros a modo de dieta (así aparece en los bases del certamen) y también se les concede permiso para aprovechar otro día y poder actuar, ya fuera de concurso, en la calle. El premio no es económico, ni hay primeros, segundos y terceros. Los galardones: participar en la programación de las fiestas del Pilar 2010 y asistir a la Feria de Artistas Callejeros de Humor de la localidad vizcaína de Lejona, al Festival Internacional de Teatro y Animación de Viladecans (Cataluña) y a las próximas fiestas de San Mateo de Logroño.

¿Compensa? "Creo que le compensa más al Ayuntamiento. Hemos venido cuatro miembros y en lo que piensas es en dar a conocer el montaje (para que sea rentable te tienen que salir entre 30 y 40 funciones al año) y que le gustes a algún programador que te contrate", dice con sinceridad Romero, uno de los componentes del cuarteto catalán Funny Magic Creepy Show. Tres puntos y aparte. Por si acaso, ellos pasaron la gorra "de una manera digna, no pedimos limosna, trabajamos en la calle pero no vivimos en ella, y tenemos que pagar una hipoteca como todo el mundo", dijo al final de su actuación Romero. La vía pública es su mejor tarjeta de presentación.

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