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COMERCIO

Las crisis provoca que el consumo en el Pilar caiga hasta un 30% respecto a años anteriores

El mal tiempo se alía con el bache económico y los expertos prevén que la media de gasto por persona descienda de los 200 euros.

Ana García, florista: "Este año en la ofrenda muchos han ido sin ramo".
Las crisis provoca que el consumo en el Pilar caiga hasta un 30% respecto a años anteriores
JOSÉ MIGUEL MARCO

La crisis arrambla con todo. Hasta con las multitudes y los agobios que años atrás se veían en los restaurantes el día del Pilar. Este 2010, por primera vez en mucho tiempo, no fue complicado encontrar una mesa en un restaurante sin tener reserva previa ni tampoco se tuvieron que emplear los codos para hacerse hueco a la hora del vermú. Mientras los profanos atribuyen el milagro al mal tiempo, los hosteleros -con más crudeza- aseguran que "no se trata de la lluvia sino del bolsillo".

"El pasado fin de semana hubo muchos visitantes, pero el consumo también se redujo al máximo", comenta José Luis Yzuel, presidente de la Asociación de Empresarios de Restaurantes de Zaragoza y Provincia (Horeca). Entre un 20 y un 30% menos de ingresos es lo que calculan bares y restaurantes, estableciendo la comparativa con el año 2007, el último de 'no-crisis'. En 2008 aún surtía efecto la post-Expo, y el pasado 2009 ya fue calificado de "nefasto". "Creo que la situación, dentro de la depresión, ya se ha estabilizado porque más bajo no se puede caer", comenta Pedro Giménez, presidente de la Asociación de Bares de Zaragoza. "Son ya tres años de crisis y muchos establecimientos continúan haciendo cabriolas para no echar la persiana o no tener que traspasar el negocio", comenta Giménez.

Según un reciente informe de la Cámara de Comercio, el sector de la restauración se lleva el 31,4% del gasto de los zaragozanos y visitantes durante las fiestas. Sumado este porcentaje a los que se dedica a la bebida (el 24,4%), es más de la mitad del presupuesto previsto para 'mimar' el estómago. Sin embargo, antaño las fiestas del Pilar podían servir para arreglar la temporada de los bares "pero en este 2010 si maquilla el mes de octubre ya nos daremos con un canto en los dientes", afirman los hosteleros. "Lo gordo ya ha pasado, el fin de semana que viene será más flojo y los precios no pueden estar más ajustados", afirma Yzuel, que también percibe que las formas de consumo han ido cambiando: la gente sale cenada de casa, no coge taxis si no es absolutamente necesario y cambia las copas por unas cañas.

Impacto millonario

En 2009, la media de gasto de un zaragozano durante las fiestas fue de 208 euros. Esta cifra se disparaba a los 343 euros para los turistas alojados en hoteles (aunque el 40% de visitantes acaban en casa de familiares o amigos). Aunque es pronto para hacer balances y sacar conclusiones, los expertos apuntan que este 2010 el gasto medio disminuirá (así se está viendo en los caprichos de los niños, en las propinas a los artistas callejeros o las jarras de la fiesta de la cerveza), pero confían en que el impacto económico de estos once días de actividades en la ciudad ronde los 150 millones de euros.

La Unión de Consumidores afirma que los compradores tienden a bajar la guardia durante el Pilar, aunque este año son muchos los baturros que incluso han hecho un 'lifting' a su ramo de claveles para la Virgen. Si en años anteriores la media de gasto era de 24 euros, este 2010 han abundado los ramos de 15, se han reducido los gladiolos y se ha echado mano de otras flores igualmente vistosas pero más económicas.

En otro escenario festivo como es la Feria de Zaragoza, la venta de entradas se mantiene respecto al año pasado, aunque sí se ha percibido un incremento del número de visitantes que llegan en el bus gratuito y, también, en quienes, para no hacer gasto, suben con el bocadillo y, como casi es tradición, hacen acopio de todo lo que sean muestras gratuitas.

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