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COMUNIDAD DE CALATAYUD

Visto bueno al derribo de los edificios en ruinas de la plaza de España de Calatayud

Patrimonio autoriza la demolición, pero dice estar ¿preocupado¿ por el estado del Casco.

El mal estado de los edificios obligó, incluso, a cambiar de ubicación el chupinazo de San Roque.
Visto bueno al derribo de los edificios en ruinas de la plaza de España de Calatayud
AYUNTAMIENTO

Vía libre para demoler los dos edificios en ruinas en la plaza de España de Calatayud. La Dirección General de Patrimonio de la DGA se ha dado por enterada de las intenciones del Ayuntamiento de echar abajo el inmueble 19-20, declarado en estado de ruina inminente, y el 21, y no ha puesto objeciones, aunque lamenta que una vez más se tome esa determinación en la zona histórica de la ciudad.

La respuesta oficial allana el camino para que el Consistorio ejecute el derribo conjunto de ambos bloques, ya que comparten muros de carga y, en el caso del 21, era clave el preceptivo permiso. Preguntado por la fecha concreta en la que comenzarán las obras, Víctor Ruiz, alcalde de Calatayud (PSOE), indicó ayer que para ello deberá reunirse la comisión de Urbanismo. Añadió que es probable que la semana que viene haya más noticias al respecto.

Lo ocurrido en torno a los edificios de la plaza de España no ha pasado desapercibido por los vecinos. No solo por las vallas colocadas como medida de seguridad en el transitado espacio, sino porque su deterioro obligó a cambiar el escenario del chupinazo de las fiestas de San Roque.

Los propietarios del 19-20 criticaron la gestión municipal, así como que desde el Ayuntamiento no les escucharan cuando, un año atrás, alertaron de los problemas en la construcción. No obstante, al final accedieron por escrito a que el Consistorio ejecute los trabajos de forma subsidiaria por un coste de 30.090 euros, cantidad que deberán abonar los dueños.

En su informe, Patrimonio recomienda que se estudie conservar las fachadas actuales de los inmuebles, “tomando las medidas adecuadas” y “el refuerzo estructural que sea necesario para su conservación, incluso con objeto de impedir que se produzca un fallo escalonado de las construcciones vecinas dados los procedentes”. A continuación, la Dirección General se hace eco de la “preocupación” de la Comisión Provincial de Patrimonio “por la demolición y sustitución sistemáticas de edificios en el conjunto histórico de Calatayud”, en contra de lo que establece la Ley de Patrimonio Cultural Aragonés.

El primer edil contestó que comparte la opinión de la DGA, si bien manifestó que la “degradación” que presentan los inmuebles hace “imposible” poder mantenerlos. Apuntó que no es responsable de lo realizado fuera de su mandato y señaló que Patrimonio debería haberse guiado hace años por el criterio que ahora promulga en el texto.

El Gobierno aragonés menciona en el documento que habrá que llevar a cabo sondeos arqueológicos antes de “cualquier actuación de remoción del terreno en los solares”. El proyecto constructivo posterior dependerá del resultado de esos trabajos.

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