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OBRAS

Acaban los trabajos nocturnos de la estación de Goya tras un mes de molestias a los vecinos

Fomento ha acelerado la instalación de los pilotes en la zona que afectaba al trayecto del AVE, adelantando dos meses los plazos

Desde anoche, los vecinos del entorno de Goya por fin duermen tranquilos. Tras más de un mes soportando ruidos que más que duplicaban los niveles permitidos a altas horas de la madrugada, ayer las máquinas por fin pararon. Los encargados de la obra ya han terminado de instalar los pilotes y micropilotes que afectan a la zona de paso del AVE, que era la que obligaba a trabajar de noche para no interrumpir la circulación de los trenes.

Ahora, los trabajos de pilotaje que quedan, que son los que deben crear la estructura que soporte la cubierta, se podrán hacer durante el día. Terminará así mes y medio de trabajos de noche con unos niveles de ruido que, según los vecinos, hacía “imposible” dormir, y mucho menos con las ventanas abiertas, que es lo que piden los calores del verano.

En principio, los trabajos en la zona en cuestión -la que se sitúa entre las vías de ancho ibérico y las de ancho convencional- iban a durar tres meses, pero el Ministerio de Fomento y Zaragoza Alta Velocidad insistieron a la constructora para que los acelerara. Así, han estado en la zona en cuestión cinco máquinas de pilotaje, insertando estos soportes con la mayor rapidez posible. Han logrado acortar en casi dos meses las actuaciones en la zona.

La instalación de estas estructuras se ha centrado en el espacio del cruce con Gran Vía-Fernando el Católico, primero, para poder así terminar cuanto antes y permitir que se instale la losa de hormigón que cubre el túnel ferroviario. Ese tramo de cubierta ya se ha colocado, y ahora los trabajos se centran en impermeabilizarla para dejarla a punto.

Problemas con los vecinos

Con el final de los trabajos nocturnos, se acaba el sufrimiento para decenas de vecinos que, prácticamente todos los días, han aguantado como han podido el ruido de las obras. Se han interpuesto decenas de denuncias ante la Policía Local, y las mediciones de los agentes han constatado niveles superiores a 50 decibelios, cuando el máximo permitido por la noche es de 27.

Los trabajos se desarrollaban entre las 23.00 y las 5.00, justo después de que pasara el último AVE del día y antes de que llegara el primero. Para acometer las obras era necesario cortar el fluido eléctrico de la catenaria y, por lo tanto, interrumpir el tráfico ferroviario. Fomento tomó medidas para tratar de minimizar el ruido, pero las quejas siguieron hasta ayer.

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