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ACAMPADA EN LA CIUDAD

La proliferación de caravanas que pernoctan en la calle preocupa a los vecinos del Arrabal

La Policía Local dice que patrulla la zona y advierte a los turistas de que no pueden prolongar demasiado su estancia.

La proliferación de caravanas que pernoctan en la calle preocupa a los vecinos del Arrabal
La proliferación de caravanas que pernoctan en la calle preocupa a los vecinos del Arrabal
OLIVER DUCH

Las vacaciones sobre ruedas están de moda y eso empieza a hacerse notar en Zaragoza. Decenas de autocaravanas, la mayoría de procedencia extranjera, se dejan ver estos días por los párquines públicos de la margen izquierda del Ebro, que en alguna ocasión se convierten en improvisados cámpines. La Policía Local patrulla para evitar que esas estancias transitorias pasen a ser asentamientos y advierte a los turistas de que para acampar deben acudir al campin.

Ayer al mediodía, ocho autocaravanas -cinco de ellas italianas- se encontraban estacionadas en el aparcamiento que hay entre la avenida de Pirineos y la calle de Palencia. En otro parquin cercano, el de la arboleda de Macanaz, descansaban otros tres vehículos de características similares. A lo largo de la mañana agentes de la Policía se acercaron para advertirles de que si pensaban pasar varios días en Zaragoza debían acudir al campin, ya que la acampada libre está prohibida en la ciudad. Sin embargo, todos los turistas aseguraban tener planeado marcharse ayer por la tarde o esta mañana, por lo que como máximo iban a pasar una noche. Y eso no es ilegal.

La ordenanza general de Tráfico en su artículo 12 prohibe el estacionamiento de vehículos con remolques y semi remolques y de aquellos que pesen más de 3.500 kilos, pero no especifica nada de las autocaravanas, por lo que se entiende que estas pueden aparcar como cualquier otro vehículo si cumplen estos dos requisitos. Tampoco está prohibido que una persona duerma en el interior de su coche, pero otra cosa es que se asiente en él de manera más o menos permanente.

"En ese caso ya empieza a afectar al principio de rotación que debe existir siempre en una zona de aparcamiento", explicaron fuentes municipales. "Además, al no existir en estas áreas los servicios mínimos necesarios para vivir, como toma de agua, se crean problemas de generación de residuos, de salubridad...", añadieron.

A pesar de ello, la Policía Local aseguró que no existe en la ciudad ninguna zona que se haya convertido en un foco de atracción de caravanas. Reconocieron que en los alrededores de la avenida de Pirineos se dejan ver más porque mucho turistas utilizan esta entrada a la ciudad procedentes del Pirineo, pero afirmaron que no existen problemas graves.

Quejas vecinales

Sin embargo los vecinos del Arrabal no comparten esta opinión. "Llevamos así cuatro veranos", explicó el presidente de la asociación de vecinos, Rafael Tejedor, que asegura que sí se ha dado el caso de turistas que han permanecido allí varias semanas. "Generan basura y además, ahora que se están acometiendo las obras del carril bici, reducen las plazas de aparcamiento disponibles para los residentes", añadió. Para Tejedor, la solución sería que los policías informasen a los turistas.

Desde el Ayuntamiento aseguran que esa labor ya se está llevando a cabo. En caso de que los agentes observen alguna caravana que esté incumpliendo la legislación, se dirigen a ella, identifican a sus ocupantes y les informan de que deben trasladarse a zonas especialmente preparadas para la acampada.

En el campin municipal aseguran haber recibido a algún cliente al que la Policía había derivado. Unai Mensuro, director de márquetin, explicó que es un problema que existe y existirá, aunque señaló que la situación es más acusada en zonas turísticas como el Pirineo. "Aun con todo, aquí hemos llegado a ver autocaravanas aparcadas en la explanada de enfrente de nuestras instalaciones", afirmó Mensuro.

Otra solución

En otras ciudades españolas, más marcadas tradicionalmente por el turismo, han optado por una solución intermedia. Barcelona, Sitges o Vitoria cuentan desde hace algunos años con aparcamientos públicos destinados únicamente a estos vehículos. Algunos son gratuitos y en otros hay que pagar una pequeña cantidad -que no supera los 10 euros- y que varía en función de si se va a pernoctar o no. Además, en estas áreas, donde la estancia suele estar limitada temporalmente, se ofrecen otros servicios como toma de agua potable o desagüe. La iniciativa ha tenido bastante éxito y varios municipios de Alicante o Asturias planean construir uno de estos puntos para adaptarse así a esta nueva forma de turismo.

Llenazo a mediodía. Ocho autocaravanas se encontraban aparcadas ayer al mediodía en el parquin situado entre la avenida de Pirineos y la calle de Palencia. En otra explanada cercana, la de Macanaz, descansaban otros tres vehículos similares. La mayoría de ellos eran extranjeros. Uno provenía de la República Checa, otro de Francia y cinco de Italia. También había una caravana española que acababa de llegar tras recorrer el Pirineo.

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