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Tercer Milenio

CALATAYUD

La caída de cascotes cierra de forma indefinida la colegiata de Santa María

El templo sufre movimientos estructurales que obligan a acometer algunas reformas.

En febrero pasado se instaló un andamio para reparar varias grietas en la cúpula del templo.
La caída de cascotes cierra de forma indefinida la colegiata de Santa María
JESÚS MACIPE

La iglesia colegial de Santa María la Mayor de Calatayud fue cerrada ayer al público, tras el desprendimiento de algunos cascotes de la bóveda. La decisión fue consensuada la pasada semana entre la Dirección General de Patrimonio de la DGA, el ayuntamiento bilbilitano, el Obispado de Tarazona y la parroquia. Este nuevo incidente ha disparado las alarmas, ya que evidencia los movimientos estructurales que está sufriendo el templo. De hecho, el pasado mes de febrero, ya se cayeron sobre el altar algunos trozos del arco que delimita la cúpula, al activarse unas grietas de esa zona del presbiterio que se tenían localizadas desde 2009.

Ahora, la afección se ha detectado en la zona de acceso. "Las personas pasan por allí dos veces, al entrar y salir, incluso se puso una red, pero no es suficiente. Siguen cayendo cascotes fuera y eso nos preocupaba", explica el párroco abad de Santa María, Jesús Vicente Bueno. Puesto que existían "serios recelos de que la estructura ofrezca seguridad", según señalaron otras fuentes, se ha preferido mantener cerrado el edificio por un periodo de tiempo que no se ha determinado. En cualquier caso, por los estudios que se están realizando, es previsible que no sea corto. "Se sabe cuando se cierra pero no cuando se abre", dice el abad.

Desde hace unos meses, la DGA está actualizando el plan director de restauración que se hizo en 1999. Será ese documento, los análisis, las prospecciones del terreno y otros informes que se están realizando para su redacción, los que determinen las actuaciones prioritarias. Se va a hacer también un estudio de la cabecera de la colegiata donde se sitúa el retablo mayor que esta pendiente de una restauración. Sin embargo, esta no se llevará a cabo hasta comprobar (durante todo un año) cuál es el origen y las consecuencias del movimiento estructural del edificio.

El Instituto de Patrimonio Cultural Español ha adjudicado provisionalmente este estudio a Artelan Restauración S. L., con un presupuesto de 121.540 euros entre este año y 2011. Con otra subvención del Ministerio de Cultura por un importe de 178.926 euros se tienen que eliminar también las humedades ascendentes. Los responsables municipales confían en que tanto el Gobierno autónomo como el central puedan destinar nuevas inversiones para frenar los movimientos que ponen en peligro la colegiata de Santa María, edificio declarado por la Unesco como uno de los ejemplos del mudéjar aragonés patrimonio de la Humanidad.

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