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PASEOS POR EL EBRO

Como en un yate y por solo un euro

El catamarán Félix de Azara surcó ayer el Ebro con todas sus plazas completas gracias a las promociones de inicio de temporada

El Félix de Azara, ayer, durante uno de sus viajes.
Como en un yate y por solo un euro
TONI GALáN/A PHOTO AGENCY

Para una vez que puedo ir en yate, deja que disfrute", bromeaba ayer la joven Laura Santos, tocada con una pamela, poco antes de subirse al catamarán Félix de Azara. "Serás desustanciada, pero si vas con otras 80 personas y lo más lejos que llegas es al puente de Hierro", le recriminaba con sorna su madre. Ambas figuraban ayer entre los más de 500 viajeros que se beneficiaron de una oferta promocional de paseos a 1 euro a bordo del catamarán Félix de Azara. La empresa Ebring quería así iniciar la temporada de navegación fluvial y, como la chavalería ya no tiene clase, decenas de niños acompañados de sus padres y abuelos se agolpaban a las puertas del embarcadero de Vadorrey. De hecho, tal fue el éxito de la convocatoria (todo lo que suene a gratis es siempre un reclamo inapelable) que el catamarán surcó el Ebro con sus 80 plazas ocupadas en casi todos los viajes. A las 19.00, en las taquillas tuvieron que colgar un cartel presentando sus disculpas porque "todas las plazas de la promoción están cubiertas para el resto del día". Alosa, la empresa explotadora del servicio, decidió programar un viaje 'extra', a las 20.45, pero también se ocupó enseguida.

Una buena pataleta y alguna que otra lágrima enternecían a unos padres que, a falta de catamarán, bueno era un eco-patín, así que se quitaban el capricho y aprovechaban la tarde. "Les hacía ilusión ver cómo pintan el puente de Hierro (ahora, una amalgama colorista imposible) pero con el patín solo llegamos hasta el de las Fuentes", contaba ayer Pedro Guillén, con sus dos criaturas de seis y ocho años. El mayor, por cierto, con gorra de capitán y es que la moda náutica se ve que ha calado hondo, sobre todo, cuando el calor aprieta y toca proteger la cabeza de los pequeños infantes. Como ellos, otras seis familias 'picaron' ayer y contrataron otros servicios de Ebring, que además del catamarán y los patines también cuenta con el popular Ebrobús que recorre la distancia entre Vadorrey, el Náutico y la Expo en poco más de media hora.

Más allá del puente de Hierro, que era el que sí alcanzaba el catamarán sin problemas de corrientes, boyas ni dragados, el Ebro era ayer un hervidero entre piraguas que iban y venían, algunos pescadores en sus orillas e, incluso, los clásicos bañistas que, furtivamente, se asoman a ratos entre los setos.

"Pues a mí se me ha hecho un poco corto, pero claro, por un euro no te vas a quejar", se lamentaba una usuaria que consideraba que la promoción, vista la demanda, podría prorrogarse varios días más. En Alosa, evidentemente, creen que de momento el botón de muestra ha sido suficiente pero no da puntada sin hilo y aprovecha para vender sus nuevos acuerdos comerciales con descuentos para el Club de Amigos del parque del Agua o para los usuarios del Acuario de Zaragoza y de la telecabina de Aramón.

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