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RIBERA ALTA DEL EBRO

Un grupo de proxenetas retiene durante un mes en Gallur a una menor rumana

La joven, de 15 años, sufrió agresiones sexuales y vejaciones en una casa del municipio. La obligaron a prostituirse en Roma y Barcelona.

Un caso de explotación sexual ha causado sorpresa e indignación en Gallur. La Policía Nacional y la Guardia Urbana de Barcelona han liberado en la Ciudad Condal a una menor rumana de 15 años que era objeto de abusos y obligada a prostituirse. El grupo de proxenetas la retuvo durante un mes en una casa del municipio zaragozano en su duro periplo por España. La operación se ha saldado con tres detenidos de la misma nacionalidad de la joven: un hombre y una mujer (los cabecillas), así como la madre de esta última por su presunta participación.

Las investigaciones comenzaron este mayo y, según fuentes de la Policía Nacional en Barcelona, los arrestos se produjeron a finales del mes pasado. La menor fue captada en su país de origen por un matrimonio rumano, que la engañó al prometerle ofertas para trabajar como niñera. Sus familiares no denunciaron la desaparición, ya que la víctima estaba bajo tutela de una asistenta social.

Durante su difícil estancia en Gallur, permaneció un mes en la vivienda propiedad de los padres de la mujer detenida. Allí fue objeto de repetidas agresiones sexuales. Por si fuera poco, sufrió palizas, vejaciones, coacciones y amenazas. Así consta en un comunicado remitido por la Policía Nacional y la Guardia Urbana.

En la localidad de la Ribera Alta se mostraron estupefactos por el desagradable suceso. Antonio Liz, el alcalde, indicó que desconía los lamentables hechos y resaltó que los proxenetas habían pasado totalmente desapercibidios. En la misma línea se pronunció su número dos, Mariano Estela, quien calificó de "deleznable" lo ocurrido.

Por su parte, desde la Guardia Civil de Gallur apuntaron que no tenían conocimiento del caso y que no se había dirigido a ellos ningún otro cuerpo policial. Conforme avanzó la jornada, los vecinos se enteraron por los medios de la noticia. En los bares se hablaba de ello, aunque había mucha confusión.

Los proxenetas, el hombre M. A. Z. y la mujer E. I. B. (la madre de esta responde a las siglas M. B.) llevaron en primer lugar a la joven a Italia. La obligaban a prostituirse en la vía pública en las proximidades de Roma, donde era forzada a realizar jornadas interminables. Le daban poca comida y recibía duchas de agua fría. Después la trasladaron en barco hasta Barcelona y, desde la capital catalana, a Gallur.

Pasado un mes, volvió a Barcelona. La pareja que controlaba a la joven de 15 años contactó con un ciudadano de Bangladesh para alquilar un piso en el barrio de El Raval, famoso por la prostitución callejera. En esa zona era forzada a mantener relaciones sexuales en jornadas de 12 horas.

La menor fue puesta a disposición de la Dirección General de Atención a la Infancia y a la Adolescencia de la Generalitat, con la correspondiente autorización de la Fiscalía de Menores.

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