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Zaragoza

SALIDA DE FRANCISCO CATALÁ

Bronca en el pleno del adiós

Por un lado recibió los saludos y abrazos habituales de las despedidas. Pero por otro se convirtió en la diana de los dardos más ácidos del PP.

El socialista Francisco Catalá se va. Tras cinco años al frente de las arcas municipales, encara una nueva en la embajada de Chile como consejero de Trabajo e Inmigración, último destino político antes de su jubilación. Y su polémico adiós marcó el pleno, inevitablemente, para bien y para mal. Por un lado recibió los saludos y abrazos habituales de las despedidas. Pero por otro se convirtió en la diana de los dardos más ácidos del PP.

Entre un PSOE "deslavazado", como dijeron los grupos de la oposición, Catalá permaneció en segundo plano. Causó extrañeza no verle enfrascado en sus habituales escaramuzas con la oposición cuando llegaban los asuntos económicos. "Se muere de ganas por intervenir", decían algunos de los que le conocen bien.

El PP buscó (y consiguió) un pleno de perfil duro. Hasta tal punto llegó el tono que en el PSOE vincularon al PP con un programa de la cadena Intereconomía. "Para prepararse los temas no vale solo con escuchar 'El gato al agua'. No estamos en una tertulia de ultras", dijo el portavoz socialista, Carlos Pérez.

El PP siguió a lo suyo y no desaprovechó la ocasión para cargar contra Catalá. En la moción en la que se debatía sobre la supresión del Área de Grandes Proyectos, el edil popular Sebastián Contín (con el que Catalá ha mantenido sonoras polémicas) acusó al alcalde "de reorganizar su gobierno porque se le fugan a 10.000 kilómetros". "¿Podría marcharse usted más lejos?", le dijo a Belloch.

El alcalde le dio la oportunidad a Catalá de replicar por alusiones. "El señor Contín no tiene la categoría, la educación y la elegancia para que me sienta aludido", respondió el ex concejal de Economía. Y el edil popular insistió: "Esperamos que tanta paz lleve a Chile como deuda deja en Zaragoza".

Tan agresivo se presentó el PP ayer que en el PSOE se llegaron a mosquear. "Lo que la naturaleza no da, Salamanca no presta. Va a pasar de Crispín a Goliat sin ser el capitán Trueno", le dijo Pérez Anadón. Y Contín siguió. "No nos traten de convencer que la espantada del chileno es el remedio. Se le escapan hasta los amigos", le dijo al alcalde. Pérez acabó tan frito que llegó a contestar una llamada del móvil en plena discusión.

Pero, al final, no todo fue agrio y el portavoz de CHA, Juan Martín, con quien Catalá también se ha enfrentado en más de una ocasión, optó por el gesto amable: "Le deseamos lo mejor al señor Catalá, con quien hemos tenido diferencias notables. Y, como dicen por allí, que le vaya bonito".

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