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Zaragoza

TRIBUNALES

"Utilizó a mi hija para entrar en casa, sacó un cuchillo y se me llevó a rastras"

El fiscal le acusa de los delitos de detención ilegal, agresión sexual, amenazas y maltrato y pide 15 años y cuatro meses de cárcel. Por los daños morales reclama 18.000 euros. La acusación, ejercida por Gema Subirón, elevó la petición a 19 años y tres meses mientras que la abogada defensora, Pilar de Bonrostro, solicitó la absolución.

Emilio Lafuente, ayer en la Audiencia de Zaragoza.
¿Utilizó a mi hija para entrar en casa, sacó un cuchillo y se me llevó a rastras¿
A PHOTO AGENCY/TONI GALÁN

Emilio Lafuente negó ayer haber secuestrado y violado a su ex pareja sentimental y atribuyó las acusaciones de esta a que mantenían una relación que describió como “de amor odio”. Añadió que las broncas entre ambos eran frecuentes y que incluso era ella quien le pegaba. Dijo que “se sentía humillado” y que el día que sucedieron los hechos lo que él quería era dejar la relación.

Sin embargo, tanto el testimonio de la mujer, como los de los testigos y los informes del ginecólogo y del médico forense apuntan a que las cosas no sucedieron como Emilio Lafuente trató de explicar al tribunal que lo juzgó en la Audiencia Provincial.

Según el fiscal, la noche del 6 de julio de 2008, Emilio Lafuente se encontró en una calle de Calatayud con uno de los hijos de su ex pareja, una chica de 10 años. Intuyendo que la mujer podría estar en la capital bilbilitana y pidió a la cría que le indicara dónde estaba. La niña acompañó al acusado hasta el domicilio de sus tíos y llamó al portero automático. Su madre abrió y, ante la creencia de que quien subía era su hija, también dejó abierta la puerta del piso.

El acusado aprovechó la circunstancia para entrar dentro de la casa. “Nada más que me vio, me dio una bofetada y me enganchó de los pelos. Luego sacó un cuchillo (tipo machete) y me lo puso en el cuello. Mi cuñada trató de ponerse en medio, pero le dijo que si lo hacía la mataba”, relató la víctima. Luego, tras insultarle y amenazarle con frases como: “Perra, te voy a matar a ti y a tus hijos, tira para arriba que ahora te lo voy a decir y a demostrar, hija de puta”. Así, cogida del pelo, la arrastró y la sacó descalza fuera del domicilio. En la calle, intimidada con el cuchillo y con constantes amenazas de matar a sus hijos, la llevó al domicilio de una amiga, en el que habían estado alguna vez juntos porque él tenía cedida una habitación.

Una vez allí, primero le obligó a practicarle una felación y después la violó. La mujer pasó varias horas retenida hasta que, producto de la ingesta de alcohol, el presunto agresor se quedó dormido. La víctima aprovechó entonces para buscar una salida y logró escapar de la casa por la puerta trasera, que no estaba cerrada con llave, como había hecho el acusado con la entrada principal.

Cuando salió a la calle, descalza y con la camiseta manchada de sangre, la mujer se fue directamente a la Policía. En el registro que luego hicieron los funcionarios en el piso, encontraron el machete empleado en la agresión.

Los médicos que la examinaron observaron que presentaba múltiples contusiones, múltiples hematomas en la espalda y en las extremidades, así como otro que reproducía la mano del acusado en un brazo. El ginecólogo apreció un eritema y tumefacción compatible con una penetración. La mujer presentaba una crisis de ansiedad. Las muestras que se recogieron para obtener el posible ADN del procesado dio positivo.

La cuñada de la víctima ratificó ayer su declaración, que coincidió en todo con la de la mujer y dijo que Emilio Lafuente era agresivo y que no quería que sus sobrinos estuviesen con él. Además, un vecino de la casa de donde fue secuestrada -que casualmente es policía- explicó que cuando la tía de los niños fue a pedirle ayuda, vio sangre en el rellano y la casa desordenada. En cuanto al estado mental del acusado, los forenses aseguraron que, debido a su condición de toxicómano, tiene un retraso mental ligero con una merma “leve” de su imputabilidad.

El fiscal le acusa de los delitos de detención ilegal, agresión sexual, amenazas y maltrato y pide 15 años y cuatro meses de cárcel. Por los daños morales reclama 18.000 euros. La acusación, ejercida por Gema Subirón, elevó la petición a 19 años y tres meses mientras que la abogada defensora, Pilar de Bonrostro, solicitó la absolución.

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