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Zaragoza

JUICIO

La Audiencia Provincial ordena la puesta en libertad del presunto autor del crimen de la calle de Moncasi

Hace un mes se anuló la confesión que el detenido hizo ante la Policía, porque este se autoinculpó sin que le asistiera un abogado.

Francisco L.
La Audiencia Provincial ordena la puesta en libertad del presunto autor del crimen de la calle de Moncasi
HERALDO

La Policía tardó casi dos años en identificar a Francisco L. como presunto autor del asesinato de la calle de Moncasi, del que fue víctima Francisco Lozano Gaceo, un albañil al que asestaron 59 puñaladas. Ahora, 18 meses después de su encarcelamiento provisional, la Audiencia Provincial ha ordenado su puesta en libertad. De hecho, la única condición que se le puso ayer para abandonar el centro penitenciario de Zuera fue el abono de una fianza de 6.000 euros.

La que iba a ser magistrada presidenta del tribunal del jurado que enjuiciará a Francisco L. (ha sido sustituida recientemente) hizo que el caso diera un vuelco hace un mes, cuando anuló la confesión que el imputado hizo ante la Policía. En su auto, explicaba que se vulneraron sus derechos de defensa, puesto que el detenido se autoinculpó sin que le asistiera letrado alguno.

Esta resolución judicial ha sido crucial a la hora de autorizar la puesta en libertad del presunto autor del crimen, solicitada por su actual abogado, José Luis Melguizo. Tanto él como la familia del sospechoso siempre han creído en su inocencia. La fiscalía no se ha opuesto tampoco al excarcelamiento, ya que entiende que no existe riesgo de fuga.

Sin embargo, al anularse la autoinculpación y poner en la calle al único sospechoso, vuelve a quedarse cojo un caso que tardó casi dos años en resolverse policialmente. Sobre todo, por la complejidad y la falta de pruebas objetivas que apuntaran a algún posible asesino.

Con ensañamiento

Francisco Lozano, albañil de 54 años, fue encontrado muerto a cuchilladas el 24 de enero de 2007 en el baño de su casa de la calle de Moncasi. El asesinato fue especialmente brutal, dado el ensañamiento que el agresor empleó con la víctima, a la que asestó 59 puñaladas. La casa estaba completamente revuelta, pero la puerta no había sido forzada y el arma del crimen no fue hallada.

La Policía centró sus investigaciones en el entorno social del fallecido, quien vivía solo desde que había muerto Jesús, su pareja, con la que convivió durante años. El trabajo se presentó complicado para el Grupo de Homicidios, ya que la víctima tenía una amplia agenda de conocidos. Casi dos años después, la Policía detuvo como presunto autor a Francisco L., quien conoció a la víctima a través de un anuncio de contactos emitido en televisión.

Los agentes lo investigaron y lo citaron a declarar voluntariamente y sin abogado el 1 de noviembre de 2007. Para su sorpresa, al preguntarle si había matado a Francisco Lozano, dijo que "no lo recordaba". A partir de ese momento, se centraron en él.

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