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SUCESOS

Confirman la imputación al acusado por el homicidio de la calle de Contamina

La Audiencia Provincial de Zaragoza da por bueno el auto del juzgado de instrucción que consideró al joven autor del crimen y a otros tres, encubridores.

 La instrucción del caso abierto por el homicidio de Iñaki de las Heras Solano, cometido en la madrugada del 13 de diciembre de 2008 en la calle de Contamina, en la zona de bares del Casco Viejo, está en su recta final. La Audiencia Provincial ha confirmado esta semana los autos dictados por el Juzgado de Instrucción número 6, en los que se acordaba imputar un delito de homicidio a Marcos Jiménez, y otro de encubrimiento a Juan Gonzalo Escolano y a Mikel Muñoz.

La complejidad de este asunto siempre ha radicado en la contradicción existente entre la declaración de los testigos, que apuntan a Marcos Jiménez, conocido como el Nano, como autor material, y la efectuada por Juan Gonzalo Escolano, alias el Chino, el cual se autoinculpó desde el primer momento de la desgraciada muerte de Iñaki de las Heras. El joven, de 26 años, falleció el 15 de diciembre tras permanecer dos días en coma tras recibir un puñetazo en la frente que le dejó inconsciente y le hizo caer al suelo y golpearse de nuevo contra el asfalto.

El mismo día de su muerte, el Chino, acompañado de su abogado, Javier Notivoli, se presentaba en la jefatura de Policía para decir que había sido él quien le había dado "un empujón" a la víctima (luego diría que un puñetazo) pero que desconocía que se hubiera caído al suelo y el alcance de las lesiones.

Sin embargo, la Policía había detenido unas horas antes a Marcos Jiménez, el Nano, como presunto autor material del homicidio y al que los testigos identifican como la persona que dio el puñetazo. Su letrado, Pedro Santisteve, siempre ha defendido que los testigos se equivocan y que señalan a su cliente porque tiene antecedentes.

El tercero de los implicados en el crimen, Mikel Muñoz, que nunca llegó a ingresar en prisión por estos hechos, también se presentó aquel día acompañado de su abogado, José Cabrejas, para decir que presenció los hechos pero que no participó en la agresión y que solo fue un mero testigo de la misma. A pesar de este testimonio, tanto la juez como la Audiencia lo consideran encubridor del homicidio.

Por su parte, la acusación particular, ejercida por Enrique Trebolle y Carmen Cifuentes, había pedido que a los tres jóvenes fueran imputados por un delito de homicidio, al entender que si bien el golpe mortal lo dio una sola persona, los tres actuaron de forma conjunta. Ahora, la Audiencia estima que la intervención de Juan Gonzalo y Mikel Muñoz no contribuyó a la muerte de Iñaki y que solo quien dio el puñetazo causó tan luctuoso hecho.

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