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SUCESOS

El esquizofrénico que intentó matar con un cúter a una mujer en Tarazona no ingresará en un centro cerrado

La Fiscalía pedía que se le internara durante 12 años, pero la Audiencia Provincial considera que es más aconsejable el tratamiento ambulatorio.

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Zaragoza ha seguido la recomendación de los forenses y especialistas en salud mental y ha decidido que el esquizofrénico que amenazó a una mujer e intentó matar a otra en Tarazona reciba tratamiento ambulatorio. La Fiscalía acusaba a J. C. M. de un homicidio en grado de tentativa y un delito de amenazas, pero entendía que debía aplicársele una eximente completa por su enfermedad. En cualquier caso, y para evitar que otras personas pudieran ser víctimas de un nuevo episodio violento del procesado, solicitó su internamiento por un periodo de doce años.

La defensa, ejercida por el letrado Javier Notivoli, insistió en la notable recuperación que había experimentado el acusado desde que comenzó a recibir tratamiento médico. Recordó que la enfermedad se le diagnosticó cuando sucedieron los hechos, y que antes no había sido visto por ningún especialista. Por todo ello, y para evitar una posible recaída de su cliente, solicitó al tribunal que no ordenara su internamiento.

Las agresiones tuvieron lugar el 22 de octubre de 2008, sobre las 9.45, en el casco urbano de Tarazona. En un primer momento, el acusado se abalanzó sobre una mujer que caminaba por la avenida de La Paz. Sin mediar palabra, la agarró por el cuello y la amenazó con un cúter. Sin embargo, los gritos de la víctima y de otros viandantes hicieron que el agresor la dejara y saliera corriendo.

Poco más tarde, el hombre volvió a repetir la operación en la plaza de San Francisco. Allí eligió como víctima a una mujer que llamaba por teléfono desde una cabina. Al igual que había hecho minutos antes, le colocó la cuchilla del cúter en el cuello y le hizo un corte en el lado derecho. Según el tribunal "con intención de causarle la muerte".

La Sección Sexta reconoce que el procesado padecía un trastorno esquizofrénico paranoide con ideación delirante de persecución. Sin embargo, recuerda también que "lleva ya 16 meses sin que se haya producido un nuevo brote agudo capaz de poner en riesgo su vida y la de otras personas".

Concluye la sala que la reproducción de los hechos examinados "es poco probable, pero no imposible". Por eso, aunque opta por seguir el consejo de los especialistas y ha decretado cinco años de tratamiento ambulatorio, se reserva la posibilidad de modificar la medida si es necesario.

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