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Juzgan a un hombre por intentar matar a otro a pedradas

La agresión se produjo en agosto de 2008 en la ribera del Ebro, debajo del puente de Piedra, y el móvil de la misma fue el robo.

La Audiencia de Zaragoza juzgará el próximo 15 de febrero a Óscar D. A., para quien la Fiscalía y la acusación particular piden diez años de prisión como presunto autor de un delito de homicidio en grado de tentativa y otro de robo con violencia. Se le acusa de intentar acabar con la vida de Miguel Ángel M. P., al que ya conocía, para arrebatarle el dinero y los objetos que llevaba encima. En concreto, una cartera con 60 euros, un tarjetero, un teléfono móvil, un anillo, una pulsera, una cadena y una medalla de oro. Efectos, todos ellos, tasados en 693 euros.

 

Los hechos se produjeron en la tarde del 22 de agosto de 2008, debajo el puente de Piedra de Zaragoza. Según las acusaciones, ambos habían estado tomando unas consumiciones en dos bares del Casco Histórico en uno de los cuales Óscar D. A.

presentó dos chicas a Miguel Ángel M. P. con las que estuvieron un rato y, al parecer, quedaron posteriormente para cenar. Después, los dos hombres se dirigieron a un cajero de la calle de Don Jaime I y, no se sabe bien con qué tarjeta, sacaron dinero. Dentro del cajero Miguel Ángel M. entregó 40 euros a Óscar D. A. Sobre las 19.55, ambos se fueron hacia la plaza del Pilar y a la zona donde antes estaba el Club Náutico y donde, según el acusado, debían estar las chicas. Sin embargo, allí no había nadie.

 

En su escrito, el ministerio público considera que el procesado llevó a la víctima hasta la orilla del Ebro "guiado por el ánimo de lucro". Al bajar la ribera, le intentó quitar la pulsera de oro y le exigió que le entregara los objetos de valor. Pero como se negó, se inició un forcejeo y el acusado, para doblegar la voluntad de la víctima, utilizó las piedras que encontró junto al río y le golpeó con ellas en la cara y en la cabeza. Luego huyó del lugar dejando al hombre malherido e inconsciente. Así estuvo hasta que a las 21.45 lo encontró la Policía.

 

Miguel Ángel M. P. sufrió un traumatismo craneoencefálico, fracturas de los huesos propios de la nariz, fractura orbital y desprendimiento de retina. Según el forense, las lesiones pudieron causarle la muerte. Además, tuvo varias complicaciones postraumáticas, como infección respiratoria, úlcera sangrante de estómago, shock hipovolémico y séptico. En total, estuvo 50 días hospitalizado y necesitó un total de 121 para recuperarse. Como secuelas, además del perjuicio estético, le han quedado cefaleas ocasionales y alteración del ritmo del sueño. Por ellas, la fiscalía reclama 5.590 euros.

 

La defensa niega la agresión y pedirá la absolución del acusado.

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