Despliega el menú
Zaragoza
Suscríbete

CUBRIMIENTO DEL RÍO

Las vigas tapan de nuevo el Huerva

Ayer comenzó la instalación de los 288 soportes que aguantarán el futuro bulevar de la Gran Vía. En menos de dos meses, el río se volverá a 'esconder' en este tramo del paseo.

El Huerva volvió ayer a 'esconderse' de nuevo, al menos parcialmente, a su paso por Gran Vía. Por la mañana comenzó la instalación de las nuevas vigas que soportarán el bulevar central de este céntrico paseo, que ha permanecido las últimas semanas descubierto, provocando una gran expectación ciudadana y estimulando la imaginación con proyectos sobre la posibilidad de dejarlo descubierto. Nada más lejos de la realidad.

 

Con esa misma curiosidad, decenas de personas siguieron ayer la colocación de los primeros soportes que volverán a tapar el río, que se hizo -y que, previsiblemente, se hará- con mucha agilidad. Tanto es así que las tres primeras vigas -a priori, las más complicadas por la novedad- se fijaron en poco más de media hora. Al final del día, en la zona más cercana a la plaza de Paraíso ya había una docena de soportes colocados. Se prevé que en menos de dos meses estén en su sitio los 288 que compondrán el nuevo esqueleto que cubrirá el Huerva.

 

Conforme esta estructura vaya tomando cuerpo, se comenzarán a colocar las losas de hormigón que taparán los espacios de aproximadamente un metro que quedan entre viga y viga. Al coordinarse estos dos trabajos, el nuevo cerramiento de Gran Vía avanzará con rapidez, aunque no hay fijada una fecha concreta de finalización.

 

La colocación de las nuevas vigas es mucho más rápida que la retirada de las viejas -una labor que aún no ha concluido-. Los soportes llegan en camiones de tres en tres, y una grúa de unas 80 toneladas se encarga de recogerlas con unas gruesas cadenas. Con una precisión milimétrica, las aproxima a un estribo que se ha construido previamente y sobre el que las deposita. En concreto, unos pequeños 'cajetines' y unas planchas de neopreno reforzado con acero son los que hacen de soporte para las vigas.

 

Tras colocarlas, dos operarios, situados a ambos extremos de la viga, comprueban que la distancia con la de al lado es la correcta. Estos soportes miden 15,4 metros, los que separan los dos muros que encauzan el río. Están fabricadas en Zuera, en las naves que tiene la empresa Prainsa, y están pensadas para que puedan soportar el peso del bulevar durante los próximos 150 años.

 

Las tres primeras vigas se colocaron a unos 15 metros de la plaza de Paraíso. Las siguientes ya se situaron pegadas a la citada plaza, junto al antiguo puente que permitía el paso hacia Sagasta cuando no existía el cubrimiento. La mayoría de las viejas vigas que cubrían la Gran Vía desde los años 20 se retiraron, aunque aún faltan de quitar al menos 40 de ellas.

 

Se han dejado diez grupos de dos vigas cada uno en lo que antes era el bulevar, para no dejar los muros sin ningún tipo de soporte. En el comienzo del cubrimiento, a la altura de la calle del Alférez Provisional, estos grupos son de cuatro vigas. Es la zona más complicada, debido a la presión que hacen los edificios de la zona sobre los muros.

 

Conforme se vayan colocando los nuevos soportes se irán retirando los viejos. Para ello, será necesario que la grúa levante las vigas más de 10 metros, por encima de los árboles de la Gran Vía.

Etiquetas