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Zaragoza

CONSUMO

Los comerciantes temen vender un 30% menos estas rebajas pese a recortar los precios a la mitad

Las que se presentan como las rebajas más atractivas de los últimos años, con descuentos iniciales de hasta el 50%, pueden terminar siendo un gran fiasco en ventas. La crisis y los continuos señuelos de los comerciantes, en forma de descuentos y promociones especiales, han terminado sumiendo en la apatía al consumidor, que ahora "mira mucho más y compra mucho menos". De hecho, según un estudio de la Federación de Usuarios y Consumidores Independientes (FUCI), los aragoneses gastaremos este año algo menos en las rebajas: 91 euros, frente a los 95 de la media nacional.

A la espera de que lo hagan las grandes superficies y las principales franquicias de ropa, el próximo día 7, los primeros en colgar ayer el cartel de rebajas fueron los pequeños comerciantes. El sector teme facturar esta campaña hasta un 30% menos, y en la jornada del estreno se confirmaron sus peores presagios. Porque pese a coincidir con un día especialmente propicio para las ventas como es el sábado, salvo en contadas excepciones y en establecimientos muy concretos, apenas se registraron colas o aglomeraciones.

"El consumidor debe saber que este es un momento óptimo para comprar, porque se arranca con mucho stock y con precios muy reducidos", explicaba ayer el presidente de la Federación de Comercio y Servicios de Zaragoza, José Antonio Pueyo. Reconoce, sin embargo, que las ventas de Navidad no han servido para maquillar los malos resultados de este otoño-invierno y que estas rebajas no serán especialmente buenas. "En sectores como el del textil, las previsiones no son muy halagüeñas. Y eso que partimos con descuentos del 40% o el 50%, más propios de las segundas rebajas", indicaba.

"El comienzo ha sido muy flojo. La gente no tiene ni ganas de comprar", reconocía también ayer Óscar Sanz, presidente del Entorno Don Jaime, uno de los sectores comerciales más populares de la capital aragonesa. "La crisis ha generado una enorme psicosis en el consumidor, que ahora se lo piensa mucho más a la hora de sacar la cartera", apuntaba. "No podemos olvidar tampoco que cada vez hay más rebajas ocultas, que se bautizan como descuentos especiales y terminan agotando al comprador", añadía. De hecho, en algunos establecimientos del centro de Zaragoza, se ha cambiado el cartel del escaparate pero los precios apenas se han recortado uno o dos euros.

"Me he ahorrado unos 70 euros"

La fiebre de las rebajas ha perdido bastantes grados, pero todavía hay quien sabe aprovechar las oportunidades. "Tenía vistas unas cosillas y me he venido a por ellas con las amigas. Se trata solo de una camisa, una falda y un cinturón, pero me habré ahorrado unos 70 euros", explicaba ayer una joven a la salida de System Action, una de las pocas tiendas de ropa del paseo de Las Damas de Zaragoza en las que ayer por la mañana se veía trajín. "Hemos abierto a las 10.00, y en apenas hora y media hemos vendido unos 70 artículos", indicaba ayer la encargada, Laura Pe, mientras extendía una factura de 250 euros.

Son los locales en los que se venden prendas de marca y de calidad media-alta en los que más se está notando el recorte de ventas. "Si lo comparamos con años buenos, podemos estar hablando de una caída de hasta el 40%", comentaba este sábado la responsable de la tienda de Almendra en Madre Vedruna, Rebeca Turón. "Y si disminuyen las ventas -añadía-, lo hace también la plantilla. De cuatro personas hemos pasado a dos, aunque se contratan refuerzos durante estos días". "Lo que está claro es que la gente lo mira ahora todo mucho más que antes", apostillaba.

Solo alguna franquicia de ropa ha adelantado este año sus rebajas, con descuentos iniciales de hasta el 50%. Y a tenor de los resultados, con largas colas frentes sus cajas registradoras, parece que habrá hecho arrepentirse a la competencia. "La verdad es que se agradece, porque puedes hacer las compras de Reyes a un precio más asequible", comentaba ayer una mujer en la calle de San Ignacio de Loyola. En cualquier caso, todavía son muchos los que prefieren esperar al 7 de enero.

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