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Zaragoza
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BAJO ARAGÓN-CASPE

Fayón sale a la calle en romería para honrar a la Virgen

Un año más, los vecinos marcharon a la ermita, construida cuando el pueblo aún ocupaba su anterior ubicación.

Un año más, los vecinos de Fayón acudieron en romería a la ermita de la Virgen del Pilar, tal y como hacen desde hace 52 años, cuando en una zona donde se ubicaba una antigua torre óptica, denominada La Garita, se erigió una ermita. Fue con motivo del año santo mariano que fue proclamado por Pío XII, en el que todo el que acudiera a un templo mariana conseguiría indulgencia plenaria.

 

Entonces, a mosén Jerónimo, párroco de Fayón, se le ocurrió la idea de edificar una ermita dedicada a la Virgen del Pilar. El lugar elegido fue un punto en el que se unen tres provincias -Lérida, Tarragona y Zaragoza- y cuatro comarcas: dos aragonesas y dos catalanas. En ese momento, los habitantes de Fayón aún estaban en el pueblo viejo, con un desnivel de más de 200 metros hasta la zona. Para acceder al edificio religioso se abrió un camino, y aún puede verse serpenteando desde la orilla del embalse donde está sumergido Fayón.

 

Mosén Jerónimo nunca falta a la cita, y este año también él ofició la Eucaristía. Se trata de una de las pocas romerías que hay a la Virgen del Pilar. Se inicia con una procesión desde el pueblo a las 11.00, para llegar una hora más tarde a la ermita en continua subida. Ya allí, tiene lugar la ofrenda. La imagen se sitúa en la explanada del exterior con un espectacular fondo sobre la desembocadura del río Matarraña en el embalse de Ribarroja.

 

Aragoneses y catalanes

Hasta 51 años después no se acabó la decoración interior. Las primeras pinturas, realizadas por María Pilar Burges, se terminaron medio siglo más tarde, con bocetos de la propia autora, de Juan Héctor Baldellou y de Carles Bartolomé -un aragonés y un catalán-, siguiendo la idea de aunar en el edificio artistas de ambas regiones. Todas las pinturas son de tema mariano, con la particularidad de que los modelos fueron vecinos del propio pueblo. Así, podemos ver al que era el párroco y otras personas de Fayón prestando su rostro a las imágenes de santos y vírgenes.

 

El Ayuntamiento lleva dos años mejorando el entorno. Se ha ampliado el camino de acceso y ahora pueden llegar autocares hasta la ermita. También se está adecuando un mirador desde el que se denomina una espléndida vista del embalse y desembocadura del Matarraña. Destaca la imagen más conocida de Fayón: la torre de la iglesia parroquial emergiendo de las aguas. Para acabar esta obra la comarca ha destinado a través del Plan de Dinamización del producto turístico de la comarca una cantidad de casi 100.000 euros.

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