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Siete quioscos de la ONCE, amenazados por las obras

El ruido, el polvo y el descenso de ventas provocado por los trabajos del tranvía han alterado la rutina de los vendedores de cupones situados en el trazado

Julio Benedicto, junto al quiosco en el que trabaja, enfrente del Hospital Miguel Servet.
Siete quioscos de la ONCE, amenazados por las obras
juan carlos arcos

El quiosco de Julio Benedicto ocupa un lugar privilegiado entre los vendedores de cupones de la ONCE. Está enfrente de las escaleras del Hospital Miguel Servet, entre varias paradas de autobús y junto a una de taxi. Su posición estratégica le permitía vender hasta 160 cupones al día. Pero desde que las obras del tranvía invadieron su territorio apenas vende 40.

 

Otros seis compañeros de Julio trabajan a lo largo del trazado de las obras, desde Isabel la Católica hasta la plaza de Basilio Paraíso. El ruido, el polvo y la bajada de ventas amenazan con reubicar algún quiosco. "Los trabajos del tranvía necesitan que la calle esté lo más limpia posible y si es necesario trasladaremos los puestos", explica el coordinador de especialistas de ventas, Ángel Fuentes.

 

Pero instalar un quiosco en otro emplazamiento no es nada fácil. En primer lugar, hay que moverlo con una grúa. Luego, aprovisionarlo de un punto de luz nuevo. A Julio no le han comunicado de momento que vaya a tener que mudarse. "En un principio querían hacerlo, pero ahora no se sabe. Hay que pensar muy bien dónde ponerlo. Este, a pesar de todo, es un lugar bueno", comenta Julio.

 

Este vendedor ha decidido tomárselo con filosofía. "Las obras van a estar aquí inevitablemente, así que lo mejor es acostumbrarse lo antes posible", explica. Sin embargo a él le costó un poco.

 

El primer día se encontró con una valla que le impedía entrar a su lugar de trabajo. Cuatro días después, le cortaron la luz sin previo aviso. "Pero todo se solucionó muy rápido. Vinieron del Ayuntamiento y de la empresa a pedir disculpas, y un día después ya estaba arreglado", señala Julio.

 

Pero hay algo de lo que sí se queja: el descenso de las ventas. "Agosto fue un mes muy bueno, pero en cuanto llegaron las máquinas pegó un bajón increíble. Como han suprimido las paradas de taxi y autobús hay menos flujo de gente circulando por aquí."

 

Desde la ONCE piden más coordinación con el Ayuntamiento y la empresa constructora, para que cuando haya que hacer cambios, estos puedan preverse con más tiempo, según explicó su delegado territorial, José Ignacio Escanero.

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