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Zaragoza

UNA JORNADA LÚDICA

Domingo de reivindicación vecinal y ocio en Zaragoza

La bajada del Canal
Domingo de reivindicación vecinal y ocio en Zaragoza
CARLOS MONCÍN

Una gran fiesta reivindicativa tomó ayer las calles zaragozanas en el último fin de semana estival. No hubo un solo centro neurálgico, sino muchos focos desde los cuales los ciudadanos dieron voz a sus múltiples demandas entre juegos, risas y algún que otro chapuzón. Desde primera hora de la mañana, el canal volvió a llenarse con las particulares barcas y 'kayacs' de decenas de vecinos de Torrero, La Paz, Delicias... que buscaban hacerse oír y, sobre todo, pasarlo bien. Ya en secano, el barrio del Gancho salió a las plazas y avenidas para 'empaparse' de arte y culturas muy diversas. E Independencia (cortado al tráfico) se convirtió en un gran paseo ciudadano con exhibiciones, yincanas y otras actividades lúdicas en el Día Sin Coches, dentro de la Semana Europea de la Movilidad.

 

 

Sobre las aguas del Canal. Fueron los más madrugadores. Decenas de vecinos zaragozanos acudieron con sus particulares embarcaciones, la mayoría hechas con sus propias manos (unas más estables que otras), para lanzarse a las aguas del canal en una jornada reivindicativa pero, por encima de todo, lúdica y de convivencia. La Bajada del Canal, que llega a su vigésimo séptima edición, volvió a congregar a un numeroso público.

 

"Nosotros venimos a pasarlo bien", contaba Rafa mientras almorzaba junto a la barca de su grupo, hecha con corcho, garrafas de agua vacías y tres hinchables alargados. "Lo han improvisado aquí mismo hace una hora", atestiguaba su amiga Reyes. Para ninguno de los tripulantes, incluidos los jóvenes Martín, de 10 años, y Manuel, de 12, suponía un problema caerse al agua. "Lo único malo es que te quedes enganchado en el barro", alertaba Paco Núñez, de 43 años y vecino de Santa Fe. "Yo crecí en Torrero. Ahora el canal está mucho mejor, lo que está hecho una pena es el Huerva".

 

Pasadas las 10.00, los más atrevidos se animaron a recoger amarres y levar anclas, desafiando a la ley de la gravedad. Cuatro aguerridos piratas de agua dulce, Jorge Villa, Jacobo, Víctor y Diego, todos ellos de 14 años, fueron de los primeros en saborear el agua del Canal. Volcaron nada más subir a su embarcación, hecha con unos grandes bidones y unos maderos con la ayuda de Ana, la madre de Víctor. "Vamos mojados de los pies a la cabeza", decían entre risas y gritos de "No os mováis", mientras continuaban bajando el canal. Desde tierra les seguían de cerca sus padres. "Les traemos la ropa seca y el calzado para que se cambien luego", apuntaba María Jesús, la madre de Jorge.

 

En el descenso no faltó la reivindicación con pancartas con lemas como "No al pantano de Biscarrués", "OTAN no. Bases fuera" o "Somos de la pública y estamos orgullosos". Y para terminar la jornada, comida y sobremesa en el parque de Miraflores.

 

 

Independencia, por la Movilidad. Con las obras del tranvía, el Día sin Coches, dentro de la Semana Europea de la Movilidad, cobró ayer una nueva dimensión. A las exhibiciones deportivas, yincanas, parque multiaventura o paseos a caballo en Independencia se les sumó una caseta de información por las posibles afecciones al tráfico y otra del servicio Bizi. Aunque una de las atracciones más concurridas fue la de 'looping bike' (bicicletas que daban vueltas de campana). Las pequeñas Alba Villaescusa, de 9 años, y Alicia Campo, de 11, que participaron en una exhibición de patinaje deportivo, cambiaron los patines por las dos ruedas. "No marea, aunque cansa mucho, porque tienes que mover la bicicleta dándole a los pedales", explicaba Alicia.

 

 

Entre calle y calle del Gancho. No era una competición deportiva, sino una muestra de convivencia y multiculturalidad. La sexta edición de la Carrera del Gancho fue más dinámica y participativa que nunca y llenó las avenidas principales de San Pablo con actividades callejeras, exhibiciones artísticas y actividades lúdicas. "La filosofía es presentar la calle como un punto de encuentro. Se trata de dinamizar social y artísticamente el barrio del Gancho", explicaba ayer José Manuel Latorre, coordinador del acto y miembro de Cadeneta (de la Fundación Ozanam).

Por eso, artistas urbanos tomaron las calles con sus obras y animaron a los visitantes a participar de ellas. En esta gran fiesta actuaron incluso habitantes de Pau (Francia), ciudad hermanada con Ozanam.

 

 

Feria de Artesanía, en San José. Como colofón a las jornadas de revitalización urbana del barrio, San José preparó ayer en la plaza Mayor una gran feria artesanal, organizada por Artesanía Viva con la colaboración de la Junta Municipal del barrio.

 

Además de los puestos de productos artesanales, hubo también actuaciones folclóricas, como la del grupo de música tradicional La Libertina, el Danze de San José o Chusebinos Folk, que acercó a los vecinos una muestra de bailes tradicionales.

 

A través de visitas guiadas, los vecinos pudieron conocer el trazado que se propone para el cierre del anillo verde, las zonas más antiguas de San José y la futura conexión con el Tercer Cinturón.

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