Despliega el menú
Zaragoza

ZARAGOZA

¿Sin misa baturra en las fiestas de Garrapinillos?

Misa baturra, ¿sí o no? Esta es la disyuntiva que está en el aire en Garrapinillos después de que el grupo de jotas y el cura del barrio hayan tenido sus más y sus menos por este motivo. Según los joteros, el sacerdote mostró su negativa a que el día del Carmen, el 16, se cantaran jotas aragonesas durante la eucaristía, y lo que ha indignado todavía más a la agrupación, diera una contestación fuera de tono: "Este año, sin jotas. Por encima de mi cadáver la iglesia no va a ser un teatro", aseguran que les espetó. Pese a que las quejas han llegado a la Alcaldía y al Vicario, este periódico no pudo contrastar esta versión con el religioso porque estos días se encuentra fuera. El año pasado, sí que se cantaron jotas aragonesas.

 

Según algunos vecinos, el sacerdote, de nacionalidad argentina, defiende que sea el coro, que canta con asiduidad en la parroquia, el que se encargue de dar el toque musical a la misa. Una decisión que no comparten muchos feligreses, que han trasladado su malestar a la Alcaldía de Garrapinillos. "Ha habido quejas y se las he transmitido al párroco y al Vicario de la zona", apuntó el alcalde del barrio rural, Mariano Blasco. "Pero es una cuestión de la iglesia y no me voy a meter", añadió.

 

Lo que está claro es que el ambiente en este barrio está enrarecido. Son muchos los que censuran duramente la actitud del párroco y le reprochan, de hecho, otras de sus decisiones durante los pocos años que lleva en el barrio. "No entendemos por qué se ha metido en este lío. La misa baturra es una tradición aragonesa", apuntaba ayer una de las mujeres que salía de la ceremonia de las 12.30. "Nunca ha habido ningún problema con sus antecesores, en cambio, con este párroco la gente no está muy contenta por este y por otros motivos", apostillaba otra. Pero a pesar de las críticas, prefieren mantener el anonimato. "Quieras o no esto es como un pueblo", se justifican.

 

Sí que dan la cara algunos miembros de la Escuela de Jota de Garrapinillos. María Eugenia López Madrazo asegura que realmente lo que les ha molestado es la forma en la que ha respondido el párroco. "No tenemos nada en contra del coro. Nos ha disgustado la reacción del cura. Hubiéramos estado encantados de colaborar con el coro si no nos hubiera dado esa contestación", señala.

 

De momento, la misa baturra está en el aire. El párroco titular de esta iglesia no se encuentra estos días en Garrapinillos y, ayer, ocupó su lugar un sustituto, que no tenía conocimiento de este conflicto y prefirió guardar silencio. Sí que otros feligreses salieron en defensa de su sacerdote y aseguraron que la versión de la rondalla no es tal y como la cuentan. Aseguran que el grupo de jotas no se puso en contacto con la junta directiva de la iglesia, para solicitar cantar el día del Carmen.

 

Posturas y opiniones para todos los gustos. De momento, la comisión de fiesta ha intentado apaciguar los ánimos y mediar entre las tres partes: el cura, la rondalla y el coro. "Fue una reunión a tres bandas y se les planteó la posibilidad de que la escuela de jotas cantara antes o después de la misa y durante, el coro", explica Antonio Larosa, miembro de la comisión de fiestas. "Yo creo que ha habido un malentendido que no se ha sabido resolver a tiempo", afirma.

 

¿Iglesia y vecinos acercarán posturas? Habrá que esperar al próximo día del Carmen, para saber si finalmente este barrio celebra sus fiestas en paz.

Etiquetas