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Un juez obliga al Miguel Servet a eximir a una enfermera de hacer noches

La sentencia estima que para la trabajadora es incompatible seguir en su puesto de trabajo y cuidar de su padre enfermo.

Un paso más hacia la conciliación de la vida familiar y profesional. Así interpreta una enfermera la sentencia del juzgado de lo contencioso número 1 de Zaragoza que acaba de darle la razón. Y no es para menos, porque el auto le reconoce su derecho a reducir en un tercio su jornada laboral y hacerlo, en concreto, en el horario de noche.

El calvario de esta sanitaria del Hospital Miguel Servet de Zaragoza, que prefiere no identificarse, viene de lejos. Desde el año 2005, una grave enfermedad de su padre le ha obligado a recibir tratamiento todas las noches, durante 9 o 10 horas. Por eso, ella solicitó una reducción de jornada a la mitad. Sin embargo, y a pesar de que el número de horas disminuía con esta reducción, ella se veía obligada a seguir trabajando mañanas, tardes y noches, con lo que no podía cuidar de su padre.

Dada la dificultad que tenía para coordinarse con otros familiares, solicitó la exención de un tercio de la jornada, pero pidiendo que esta coincidiera con las noches, y que ella pudiera desempeñar su labor en el centro sanitario en turnos de mañana y tarde.

En un primer momento se le denegó, y se le ofrecieron otras opciones dentro del hospital, pero que no satisfacían a la demandante, que llevaba más de 14 años en su puesto de trabajo y ya se había especializado. La Administración, por su parte, alegaba que para quitarle las noches a esta trabajadora tendría que mover a tres sanitarias (la demandante, su sustituta y otra trabajadora desplazada por el nuevo horario) y concretaba que esta enfermera no cubriría con suficientes horas su jornada.

Por todo esto, la afectada recurrió la decisión. "Estaba justificado que ella necesitaba no hacer noches, porque vive sola con su padre y además es enfermera, ¿quién podría cuidarle mejor?", asegura el abogado que ha llevado el caso, Carlos Altaba. "Además, -continúa- en materia de conciliación laboral y para ejercitar el derecho del trabajador a la reducción de jornada para hacer compatible el trabajo con la vida familiar, debe primar la posibilidad de que el trabajador elija la parte de jornada que convenga a sus intereses personales".

El recurso fue estimado y ha quedado reconocido el derecho de esta sanitaria a la reducción de jornada por conciliación de la vida familiar y laboral en un tercio de la misma, "trabajando dos tercios y realizando su jornada en su puesto de trabajo en jornada de mañana y tarde, condenando a la Administración a que adopte las medidas necesarias para el ejercicio de este derecho", recoge el fallo.

Esta sentencia puede recurrirse, pero significa un gran paso, sobre todo en trabajos como los que desarrolla la enfermería, que están totalmente sujetos a la turnicidad. Más de 2.300.000 personas trabajan por turnos en España y representan casi un tercio del total de los asalariados. Normalmente, estas personas suelen pedir cambios en sus horarios por motivos de salud, ya que se ha demostrado que este modo de trabajo acorta, incluso, la esperanza de vida.

Sin embargo, en este caso entraba en conflicto la conciliación de la vida familiar y laboral. La demandante asegura que solo espera que su caso, en el que ha invertido años y mucha paciencia, siente precedente y otras personas en la misma situación puedan resolver antes que ella esta situación, muy angustiosa para cualquier familiar de una persona enferma.

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