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IU evita la reprobación de Belloch por el escándalo de los muebles del Seminario

La propuesta del PP recibió el apoyo de CHA, pero Alonso dio la mayoría a PSOE y PAR. Izquierda Unida rechaza la medida porque no incluye a los anteriores responsables del proyecto.

Izquierda Unida dio ayer la mayoría al gobierno PSOE-PAR para rechazar una propuesta de reprobación al alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, por el escándalo de la adquisición de muebles de lujo en el nuevo centro administrativo del Seminario. La iniciativa, del PP, recibió el único apoyo de CHA y, por lo tanto, se quedó solo a un voto de contar con el respaldo necesario para ser aprobada por el pleno.

Los grupos se enfrascaron en la discusión sobre las propuestas de resolución del debate sobre el estado de la ciudad, que se cerró oficialmente ayer. Una de las más destacadas era la presentada por el PP, que defendió la reprobación de Belloch. La iniciativa instaba al pleno a mostrar su disconformidad con la gestión política del alcalde "ante los graves acontecimientos económicos derivados de la aprobación del proyecto complementario del espacio municipal del Seminario, así como del procedimiento de contratación del mobiliario destinado a ese edificio".

Pero IU sorprendió a todos al no respaldar la propuesta, lo suficientemente suave como para concitar un cierto acuerdo entre los grupos de la oposición. El portavoz de la citada formación política argumentó que tomaban la decisión de no apoyar la propuesta "para ser coherentes". "He votado reprobaciones a actividades, actitudes y proyectos", pero no a personas, recordó. Opinó que para reprobar al alcalde, habría que acompañar la propuesta "con un voto de censura".

A su juicio, la reprobación propuesta por el PP le causaría menos problemas si se remontara al origen del proyecto e incluyera al Arzobispado de Zaragoza (antiguo propietario del inmueble), "que vendió el edificio en estado de ruina". También dijo que se debería hacer extensiva la reprobación a todos los gobiernos que han gestionado la obra.

La propuesta de resolución estaba motivada por la tormenta política que provocó el hecho de que saliera a la luz pública la intención del Ayuntamiento de comprar 36 sillas de lujo a 2.683 euros la pieza, así como la instalación de una mesa valorada en 180.000 euros en la sala de reuniones principal del Seminario. El escándalo se completó cuando se supo que el proyecto de obras complementarias donde estaba incluida la mesa, así como otros suministros y obras del edificio, ni siquiera estaba aprobado.

El portavoz popular, Domingo Buesa, fue muy crítico con el alcalde. Consideró que "hay responsabilidades políticas y Belloch es el máximo responsable como alcalde". A su juicio, la actuación del gobierno municipal "ha sido al margen de la ley". "Se ha ocultado información y se ha intentado perjudicar la reputación del Ayuntamiento y se ha utilizado al funcionariado como cabeza de turco", declaró.

La medida recibió el apoyo de los tres concejales de CHA. Su portavoz, Juan Martín, afirmó que "un alcalde que asume que ha cometido un error y que la culpa es suya, lo mínimo que merece es una reprobación". "Él mismo se ha reprobado ante la opinión pública", declaró.

El equipo de gobierno pasó de puntillas sobre esta proposición visto el apoyo conseguido por parte de IU. Pero la actitud de la formación de izquierdas fue motivo en buena parte de los corrillos municipales que se formaron después del pleno. La mayoría no comprendió su posición.

Especialmente desconcertado se mostró el promotor de la propuesta, Domingo Buesa. "Me ha sorprendido profundamente que no haya entrado. No tengo ni idea de sus razones. No sé si está en el PSOE o está en IU", declaró. A su juicio, el alcalde "no puede pedir perdón por la mañana y después tratar de salirse de rositas". CHA no quiso hacer valoraciones, aunque responsables de este partido no disimularon tras la sesión plenaria su satisfacción por la actitud de IU, formación con la que compite por un segmento del electorado de izquierdas.

"No reprobamos personas"

Una vez acabada la sesión, José Manuel Alonso trató de ampliar sus explicaciones. "Si hubieran presentado una reprobación al gobierno o a la gestión del tema del modificado, no habría tenido problema, pero al alcalde no es lo mismo, porque es corresponsable de la decisión", afirmó.

A su juicio, el propósito de la reprobación era "debilitar a un gobierno que lo que debería hacer es actuar ya". "Es una cuestión de coherencia. Nosotros no reprobamos personas, salvo que lo que queramos hacer sea cambiar a esas personas", declaró Alonso, que recordó que con la navegabilidad del Ebro, IU apoyó la reprobación del gobierno, no del alcalde. Pero sobre todo, hizo hincapié en una cuestión estratégica: "IU no hará la pinza con el PP para poner en un brete al gobierno".

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