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Las molestias de las empresas del Picarral se reducen un 95%

Saica y Syral han invertido 53 millones en minimizar afecciones. Los vecinos se muestran satisfechos, pero piden seguir con las medidas.

El Picarral ya no huele tan mal, ni hay tanto ruido ni contaminación ambiental. Las empresas instaladas en el barrio, Saica y Syral (antigua Campoebro) han conseguido reducir en los últimos años sus afecciones un 95%. Para ello, han invertido más de 53 millones de euros en modernizar las instalaciones y conseguir minimizar las molestias.

La concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Zaragoza, Lola Campos, presentó ayer las mejoras que han llevado a cabo desde el año 2002, cuando se hizo un diagnóstico de los trastornos que ocasionaban las tres grandes empresas que había en el barrio (Aceralia -ya trasladada-, Saica y Syral).

"Todo este tiempo se ha trabajado para hacer compatibles, en la medida de lo posible, los usos industriales con los residenciales. Ha sido un proceso complicado y por eso se ha alargado un poco más en el tiempo", recalcó Campos, que hizo hincapié en la colaboración con las factorías y los vecinos en todo este proceso que, según aseguró, continuará. "Las molestias no se han reducido al 100% porque no se ha terminado. Seguiremos planteando mecanismos de colaboración y control. No hay que bajar la guardia", subrayó.

En concreto, Saica ha invertido en sus instalaciones 40 millones de euros, con los que se han puesto, entre otras cosas, pantallas acústicas para minimizar el ruido, colocado silenciadores, aplicado nuevas tecnologías para reducir el olor e intentado integrar la fábrica con el barrio. "Y continuaremos trabajando en pequeñas inversiones día a día, de forma continua y permanente", aseguró Ramón Alejandro Balet, vicepresidente ejecutivo de Saica.

También Syral, la antigua Campoebro ha obtenido resultados "muy positivos" después de implantar secadores productivos integrados para minimizar los olores, medidores de control para controlar la salida de partículas y sonómetros junto a las viviendas próximas para analizar la contaminación acústica que genera la factoría. "Entendemos que tenemos que hacer compatible la actividad industrial con la convivencia vecinal. Además, nuestro compromiso es seguir aplicando medidas para reducir las afecciones. Atendemos las llamadas sobre cualquier queja de los vecinos y nos proponemos responderlas en dos horas", apuntó el director general de Syral, Javier Pemán.

Por su parte, los vecinos del Picarral mostraron ayer su satisfacción por los resultados de todas las acciones emprendidas en el barrio y reconocieron las "mejoras importantes" que se han aplicado y la "enorme colaboración" que ha habido con las empresas durante todo este tiempo. No obstante, hicieron hincapié en que todavía faltan algunas cuestiones por solucionar y "vamos a continuar trabajando", afirmó el presidente de la Asociación de Vecinos Picarral-Salvador Allende, Juan José Jordá.

Entre los problemas que todavía faltan por solventar, el más "urgente y prioritario" es el tránsito de vehículos por las calles del Picarral. Entre las dos empresas, generan a diario un tránsito diario de más de 400 vehículos pesados. De hecho, la concejal de Medio Ambiente destacó la necesidad de hacer un plan para conseguir atajar este problema.

Además de Saica y Syral, el Ayuntamiento está trabajando conjuntamente con otras empresas de la ciudad. En concreto, ya se ha avanzado en la corrección de afecciones en la Montañanesa, en el barrio rural de Montañana. El director de la Agencia de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Javier Celma,explicó que se ha llevado a cabo una inversión importante, "pero no las suficientes". "Comenzaremos una segunda fase", apuntó.

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