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La capacidad hotelera de la capital aumenta en un cuarenta por ciento en tan solo un año

La capacidad hostelera de la capital aragonesa ha aumentado en un 40 por ciento desde 2007. Ahora, Zaragoza cuenta con 10.400 camas repartidas en más de 50 hoteles, incluyendo los que tienen prevista en poco tiempo su apertura, como el Reina Petronila. La construcción de nuevas instalaciones se debe en parte a la Expo, aunque muchos establecimientos están notando que cada vez hay más congresos y eventos de importancia en la ciudad.

Diferentes estilos, de varios colores, combinados en negro y blanco o solo verdes, horizontales o verticales, con tres, cuatro y cinco estrellas. Estos son algunos de los rasgos Hotel Híberus, Zentro, Tryp y Plaza Feria, cuatro de los nuevos complejos en Zaragoza, que han hecho que el número de plazas se incremente.

Además del Boston, del Palafox y del Sol Melia, hay otro hotel de cinco estrellas en Zaragoza: el Híberus, situado entre el Pabellón Puente y el puente del Tercer Milenio. En este nuevo complejo es posible pasar un fin de semana en la capital aragonesa y tener la sensación de estar en otro lugar. La alta tecnología del complejo, el diseño tanto de la infraestructura como de las instalaciones, los servicios de los que dispone y las vistas que ofrecen sus habitaciones por tener una pared de cristal -en las que se puede apreciar desde el jacuzzi gran parte de la ciudad y el Ebro- son los rasgos que definen y distinguen al recién inaugurado cinco estrellas.

En este hotel de cuatro plantas, las habitaciones se disponen a lo largo de un pasillo de 160 metros. La suite se compone de un salón, la habitación principal, con un vestidor, dos televisores de plasma, un baño para invitados y un aseo completo -dos lavamanos, bañera de hidromasaje, ducha y un inodoro separado del resto de elementos-. También tiene una caja fuerte, en la que además de caber el ordenador portátil, hay un enchufe en su interior. Según el director del hotel, Asier Baquero, "es un servicio muy demandado por los clientes porque pueden dejar el aparato cargando".

El Híberus es un edificio totalmente insonorizado y protegido del cierzo, que cuenta con numerosas terrazas y salas para celebrar congresos. Estas últimas suman más de 1.800 metros cuadrados. También tiene una zona para el desayuno, donde se encuentra el mural de Pepe Cerdá por el que, según Baquero preguntan muchos de sus clientes, y otra para las comidas y las cenas.

Los cuatro estrellas

La singularidad del Zentro -en la calle del Coso- , de cuatro estrellas, a parte de la decoración de la recepción y de su estilo urbano, es que dentro de él se encuentran autenticas ruinas romanas. Se trata de los restos de una alcantarilla que iluminados y protegidos con un cristal hacen de pasarela para coger el ascensor que sube a las habitaciones.Todas ellas con un nombre propio grabado en la puerta y la cabecera de la cama. El edificio, en el que se ha respetado la fachada modernista del siglo XX, se compone de seis plantas. Cada una de ellas se ha pintado de un color, de modo que se van degradando de cálidos, en lps primeros, a fríos en los últimos. Otra curiosidad es que en el Zentro se puede encontrar un fluvi gigante hecho de chocolate.

También con cuatro estrellas y con un estilo similar al anterior por los colores que predominan en el diseño, el blanco y el negro, está en las inmediaciones a la Expo el Hotel Tryp. Los clientes valoran del complejo la tranquilidad y los desayunos con productos típicos de Aragón, según asegura, la ejecutiva de ventas, Lidia Cosín. Las instalaciones, que cumplirán el 9 de octubre un año, tienen varias zonas comunes. Una de ellas es un espacio con sillones y sofás para ver la televisión. A este alojamiento han ido bastantes cantantes y personalidades que han pasado este verano unos días en la ciudad.

Y para los que no vienen a Zaragoza a hacer turismo sino negocios, en la zona de Pla-Za han proliferado los hoteles, uno de ellos es el Plaza Feria, donde han hecho una apuesta muy fuerte en restauración. "Tenemos un menú diario y luego la carta. Hemos querido romper con la barrera que supone comer en un hotel", explicó la directora comercial, Ana Rubio. Comentó que los empresarios se sienten más cómodos en un tres estrellas, ya que normalmente pasan una o dos noches y van por asuntos de trabajo. Además, según Rubio, el hotel por sus características parece un cuatro estrellas.

También lo hace atractivo para este tipo de clientes que esté situado a tres kilómetros del aeropuerto y conectado con la ciudad por la Z- 40.

Se podría decir que ahora la capital aragonesa tiene un hotel para cada tipo persona, que se adapta a sus necesidades, sus gustos y a su poder adquisitivo.

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