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Zaragoza
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VIDA EN RANILLAS

Los que más gustan

En la Expo, los visitantes no solo se fijan en si un pabellón es bonito o no, sino que los azafatos y azafatas son una parte muy importante de la opinión final. Su amabilidad, profesionalidad, y muchas veces, su físico son determinantes. Por eso, hay algunos países favoritos a la hora de buscar guapos y guapas. Y es que en ocasiones, la imagen sí importa.

Aunque queramos negarlo, los tópicos continúan triunfando. A las españolas les siguen atrayendo los rubios, altos y fuertes, por eso se fijan más en los trabajadores de los países del norte de Europa. Suecia, Dinamarca, Alemania y Austria son algunos de los clásicos.

Pero ellos tampoco andan desencaminados. Las suecas siguen siendo igual de atractivas para los españoles de ahora que en los 60 lo fueron para Alfredo Landa. Rubias, elegantes, y más altas que la media española, les reciben en su pabellón de diseño Ikea. Sin embargo, las árabes y las orientales también gustan por su carácter exótico.

Para Ángel y Luis está claro: “¿Las más guapas?, las suecas”. Aunque les cuesta sincerarse porque vienen con sus novias Marta y Laura. Después, ellas se sueltan también y recuerdan que el austríaco que bailaba el espectáculo del pabellón era muy guapo. Se animan, y mencionan a un chófer de autoridades que les había llamado la atención durante su paseo por la Avenida 2008.

Los suecos, a pesar de ser los más deseados, han roto moldes en los cánones de belleza en la Expo. Aunque los hay rubios y altos, como Björn Kapstö, muchas de las azafatas son morenas. Björn, según cuentan sus compañeras, es el azafato por el que suspiran muchas mujeres en la Expo. Él se ríe del tema y no le da más importancia, pero incluso una señora mayor le señala con el dedo y dice “Mira, pero si es como un Ken”.

Será por su belleza y simpatía que los austríacos están triunfando en el recinto. Ellas defienden bien su puesto, aunque tampoco son el prototipo de austríaco que uno puede tener en mente. No solo son rubias, sino que las hay morenas y alguna pelirroja. Los chicos también tienen éxito, delgados y atléticos hacen las delicias de más de una visitante que sale con otra cara del pabellón.

Estrella y Amaranta han venido desde Badajoz y mientras saborean un mojito recuerdan lo guapo que era el camarero que les ha atendido en México. “Es moreno, alto, muy educado y con un acento muy bonito”, explican.

Los argentinos gustan en todas partes, ¿será por su acento?, o ¿por sus mezclas latinas y europeas? Vanesa, Silvia y Laura recuerdan que los actores del Hombre Vertiente, argentinos de pro, “son guapísimos y muy simpáticos”, mientras que las azafatas e informadoras del pabellón hacen lo propio.

Los países asiáticos y árabes juegan con el arma del exotismo. En algunos, como Emiratos Árabes, aunque las mujeres solo muestren su cara, basta para saber que son unas bellezas. En otros como Japón, la especial delicadeza de sus gestos y sus ojos rasgados las hace muy atractivas para muchos europeos. En cambio a las españolas no les van tanto los hombres orientales.

Además de la lucha por conseguir el mayor número de visitantes en los pabellones, también hay una pugna por ver qué país destaca más por la belleza de sus trabajadores. Difícil tarea ya que todos han jugado sus mejores cartas y algunos han traído a auténticos modelos de pasarela.

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