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EXPO 2008

Roque Gistau: "La liquidación del Pabellón Puente está en discusión. Es posible que éste acabe en arbitraje y alguno más"

El protagonista el presidente de expogua cree que se llegará a los 5,5 millones de visitas. Más preocupado por la post expo que por los contratos de los edificios pendientes de liquidación, aconseja para el día siguiente empezar a remodelar solo los edificios que se vayan vendiendo

PREGUNTA.- Transcurrida la mitad de la Expo, ¿no piensa que es hora de decirle a los ciudadanos el sobrecoste que tendrá el Pabellón Puente y otros edificios emblemáticos?

RESPUESTA.- Aún no he liquidado. ¿Crees que esto se liquida en dos días? Es un tema complicado. Hay que medir. Hay que discutir precios que han dicho que sí y que no. Tenemos más de cien contratos aquí y liquidarlos no es fácil. En el caso del Pabellón Puente está en discusión la liquidación y no voy a dar el número hasta que liquidemos.

P.- ¿Y cuando lo hará?

R.- Estamos muy cerca. Igual acabamos en arbitraje, porque no estamos en absoluto de acuerdo. Pero esta es una modalidad prevista en los contratos. Cuando no se llega a un acuerdo, pues se va uno a los tribunales o al arbitraje. Aquí es posible que tengamos algunos contratos que acaben en un arbitraje. No solamente este del Pabellón Puente sino alguno más.

P.- ¿Cuáles?

R.- Solamente le digo que alguno más puede acabar en arbitraje.

P.- ¿Qué le preocupa más: lo que queda de Expo o el día después?

R.- Esto está rodando bien. La opinión de la gente es buena. Nos califican los usuarios por encima del 8,3 u 8,5. Me preocupa más la post Expo. Aunque yo no la voy a hacer, quiero dejarla bien planteada. Hace tiempo, cuando hablábamos de esta Expo y del parque, ya decía, porque es inevitable, que los árboles tardan en crecer. Esto será un parque frondoso y magnífico dentro de diez o quince años. No antes.

P.- ¿Qué piensa hacer el día 15 de septiembre?

R.- Al día siguiente de que acabe la Expo, nos iremos de vacaciones una semana que falta nos hace, pero después habrá que volver a empezar, meter la piqueta y remodelar este recinto. Habrá año y medio de obras. Naturalmente, eso es incómodo. Hasta que no acaben no quedará como un pincel. Es un proyecto precioso. Esa es mi opinión. Pero hay que pasar por ese trance porque si no, no se hace la post Expo.

P.- ¿Qué sociedad se hará cargo de gestionar la post Expo?

R.- La forma jurídica con que se va a hacer está por rematar, pero en cualquier caso, lo que cuesta remodelar los pabellones lo pagarán los compradores de los edificios. Faltaría más, que no pagasen ni eso. Es decir, las ventas de los edificios tienen que cubrir no solo los costes de la remodelación sino lo invertido hasta ahora en esos edificios como es normal.

P.- ¿Y qué pasará con el 40% del recinto si al final de la Expo se ha vendido exclusivamente el 60%?

R.- Si yo fuera el responsable de la post Expo, que no lo seré, insisto, no remodelaría más que lo que esté vendido en principio. Aunque como he dicho, no me toca, dejaría los espacios comunes rematados, que para eso tiene que haber dinero, y el resto en la medida en que se vayan vendiendo. Quiero decir que tenemos vendido casi el 60%, que es una pasada. Por eso no puedo entender la crítica. Otra cosa es lo que pase ahora con el momento inmobiliario.

P.- ¿Tienen fecha ya para firmar con Ibercaja y CAI los convenios de la gestión futura del Pabellón Puente y la Torre del Agua?

R.- Están viendo los papeles los abogados, pero querría hacerlo antes de que acabara la Expo, aunque tampoco tengo la bola de cristal.

P.- ¿Sabe ya qué fundaciones se encargarán de confeccionar la programación de estos espacios?

R.- No tengo ni idea de si tienen fundaciones culturales o no. En el convenio vendrán sus compromisos, pero no cómo van a hacerlo.

P.- ¿Qué coste tendrá mantener los dos iconos de la muestra?

R.- El coste de mantenimiento es su problema. Yo no lo sé. Lo han estimado ellos.

P.- ¿Qué critica le ha dolido más de las recibidas ahora?

R.- Hemos recibido de muchos tipos. Por ejemplo, sobre las colas. Para solucionarlo hemos puesto el "fast pass". Sin embargo, tengo que decir que en los edificios cabe lo que cabe y esto pasa en cualquier evento masivo. Yo vivo en Madrid al lado del Bernabeu y las colas para entrar son la leche. Por otra parte, nos dicen que faltan sombras. Hemos puesto las que hemos podido.

P.- Pero, ¿no le parece demasiado que la gente tenga que esperar a pleno sol en los quioscos hasta para tomarse una cerveza?

R.- Lo que se ha hecho, se ha hecho y si está mal, no tiene arreglo. Ahora, todo es mejorable. Desde luego, todo el recinto podía haber estado plenamente cubierto si alguien pagaba la fiesta, pero vamos, creo que está bien de sombras. Aquí hay más que en Sevilla. Y si no, pregunta en Aichi (Japón), cómo era aquel paseíllo por la pasarela con un calor del demonio.

P.- Y de la comida, ¿qué me dice? ¿No cree que se ha perdido la oportunidad de quitar esa imagen de las Expos de que se come mal y te sangran?

R.- Los restaurantes de la Expo tienen la calidad que tienen los restaurantes masivos. Estoy de acuerdo en que esa calidad es mejorable, pero ha sido una concesión a través de un concurso público, en el que como sabéis tuvimos dificultades para que hubiese candidatos.

P.- ¿No le parecen algo caros?

R.- Yo que suelo comer todos los días por aquí, bajo al de las Comunidades Autónomas. Hay que hacer un poquito de cola, pero está bien. Los quioscos de los bocatas, también y los restaurantes de los países, lo mismo. Ya no digo nada de los de lujo. Son todos caros. Eso es verdad, pero al final hay que entender que estamos dentro de un recinto. Yo siempre digo que cuando vas a un cine, te tomas una cerveza dentro y te meten un palo que te crujen.

P.- ¿No está un poco decepcionado por no haber tenido tantos visitantes como esperaban?

R.- Este recinto se ha diseñado para que puedan caber seis millones y medio de visitas. Esa cifra de diseño es la que estimamos al principio, pero llegaremos donde lleguemos. He dicho muchas veces que lo más importante no es tanto el número de visitas como el mensaje.

P.- Y visto lo visto, ¿con cuántos visitantes cree que cerrarán?

R.- Tenemos entradas vendidas y pagadas por más de cuatro millones de visitas. Si han pagado, vendrán. Y aún queda mucha Expo por recorrer. Bajar de los cinco millones y medio es imposible y estar en el entorno de los seis es lo más probable. Pero no tengo bola de cristal.

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