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EXPO 2008

Las 20 intervenciones artísticas de las riberas cuestan ocho millones y se acabarán este mes

Aunque de momento solo son visibles tres, la totalidad de las veinte piezas de arte contemporáneo que adornarán las riberas estarán instaladas junto al Ebro antes de que concluya este mes. Así lo adelantó el jefe del área de Temática y Medioambiente de la Expo, Francisco Pellicer. En conjunto, costarán ocho millones de euros, de los que Expoagua aporta cinco y los otros tres son con cargo al Ministerio de Fomento, Medio Ambiente y un patrocinador privado.

Junto a las "Ranillas" de Arrudi, la "Válvula con alberca" de Navarro y el "Alma del Ebro" de Plensa, la siguiente en instalarse será la "Plataforma mirador" de Claus Bury: "Están ya todas las piezas fabricadas, llegaron esta semana desde Alemania, la cimentación está hecha y esperamos que el Ayuntamiento nos diga cuando se puede empezar a montar en el balcón de San Lázaro". Este artista alemán propone una estructura arquitectónica elevada sobre el nivel del agua de 28 metros de longitud, 9,5 de altura y 4 de anchura que pesa 22 toneladas. Su obra cuesta 279.000 euros y está hecha de acero y madera. Tendrá un paso peatonal, escaleras y una rampa que irán por debajo, lo que permitirá al público bajar hasta el borde del río.

La pieza siguiente en empezar a montar será la noria de Nicolas Camoisson con un presupuesto de 439.000 euros. Los artesanos sirios la tendrán instalada en el meandro en unos veinte días, a partir del 12. También están ya preparando para colocar "La carreta del agua" de A. Van Lieshout, fundida en bronce y que cuesta 240.000 euros.

Para más adelante se dejará "La espiral mudéjar" de Diana Larrea, una construcción de ladrillo sobre el pavimento, con un coste de 80.000 euros, que no se "puede montar hasta que no acaben las obras entre los dos puentes, el del Tercer Milenio y el de Zaha Hadid", explicó Pellicer.

Está también fabricada la "botella manantial" de Federico Guzmán, de seis metros de altura instalada dentro de un estanque y con un coste de 335.000 euros. Según Pellicer, ya se está construyendo el lago, aunque primero ha habido que desmontar el quiosco que estaba donde va la pieza".

El responsable del área de Temática de la Expo asegura que "la recepción de piezas es continua, pero en muchos casos no se pueden poner hasta que otras obras terminen". Es el caso de las 70 "ranillas" de Miguel Ángel Arrudi que no se han podido colocar hasta que han terminado los trabajos de construcción de la nueva pasarela que une La Almozara con Ranillas. Otro ejemplo es la pieza de Tonny Cragg, ya fabricada, pero que no puede instalarse en su ubicación definitiva hasta que esté terminada la terraza del nuevo edificio del Náutico. Lo mismo sucede con la obra de Richard Deacon: "Están acabándole de hacer el pedestal bajo el puente de Las Fuentes antes de que llegue".

Tampoco se puede colocar aún el "Manierismo rococó" de Dan Graham. Este pasillo de cristal que cuesta 233.000 euros, no puede ponerse junto al embarcadero hasta que no acaben las obras. Y del "Banco ecogeográfico" de Ferrer y Batlle i Roig, de 700 metros hay "una parte puesta y en otra está acopiado el material hasta que no terminen las obras del frente fluvial de la Expo", concluyó Francisco Pellicer.

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