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EXPO 2008

Expoagua sabrá en una semana si hay que dragar de nuevo el río Ebro

Una empresa inició el lunes el estudio del calado del cauce, que podría estar afectado para la navegación junto a La Almozara. Medio Ambiente tendrá mes y medio para informar cualquier actuación en el cauce

La sociedad pública Expoagua sabrá la próxima semana si hay que dragar de nuevo el río Ebro para garantizar la navegabilidad en el tramo urbano, entre el Puente de Piedra y el meandro de Ranillas. Una empresa especializada inició el lunes un estudio específico para conocer al detalle la profundidad del cauce (batimetría), dado que el material arrastrado por la crecida de marzo podría haber colmatado el canal de navegación que se excavó el año pasado. Los sondeos se alargarán unos días, por lo que en una semana se sabrá el calado efectivo que hay actualmente para tomar una decisión.

Fuentes oficiales de Expoagua señalaron ayer a este diario que no prevén que se haya rellenado el canal por completo, por lo que habría que acometer actuaciones puntuales en todo caso. "De todos modos, son meras especulaciones, ya que el estudio nos dirá la próxima semana cómo está y si hay que dragar", añadieron.

Técnicos implicados incidieron en que la zona que podría estar afectada por arrastre de materiales es el Muro del Actur, entre el Puente de La Almozara y el embarcadero de Ranillas. En este sector se encontraba la península artificial utilizada para construir la pasarela de Manterola, que modificó la dinámica del río y, por tanto, pudo originar el depósito de materiales en el canal de navegación.

El primer dragado se excavó entre septiembre y octubre del 2007, cuando todavía no se había tendido la citada península de tierra. La sociedad pública Expoagua extrajo unos 8.500 metros cúbicos de gravas en tres puntos del río: frente al embarcadero de la Expo, a la altura del Club Natación Helios y aguas abajo del Puente de Santiago. La inversión se elevó a 382.000 euros y fue muy cuestionada por los colectivos ecologistas.

Esta intervención garantizaba la creación de un canal de navegación con un calado de un metro y diez centímetros. Las dos embarcaciones más grandes de la contratista del transporte fluvial requieren un mínimo de 85 centímetros, mientras que los tres Ebrobús necesitarían unos 60.

Si solo se debe dragar en la zona de La Almozara, podría evitarse la tramitación de la obra al entender que la restitución del cauce que debe hacer la contratista de la pasarela engloba también al canal de navegación. Esta opción recortaría los plazos y la contratista de la navegación podría iniciar el servicio regular de transporte a principios de junio, como tenía previsto.

El Gobierno de Aragón señaló ayer que si se debe hacer un nuevo dragado, aunque sea en los mismos tramos del año pasado, tendrá que emitir "a priori" un informe ambiental, para lo que tendría un plazo máximo de mes y medio. En ningún caso se podría comenzar a extraer grava antes de la primera semana de junio, dado que solo adjudicar requeriría unas cuatro semanas de plazo. Por ello, el director general de Construcción, Eduardo Ruiz de Temiño, opina que se podría dar el caso de compatibilizarse la navegación con el dragado del río, puesto que se requeriría tiempo para llevarlo a cabo.

En este sentido, el portavoz de Ansar, Jesús Maestro, exigió ayer a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) que se debata la conveniencia de realizar un nuevo dragado, las consecuencias de la actuación del año pasado, las actuaciones realizadas para retirar las penínsulas de ataque de las diversas obras en marcha y la situación del río tras las crecidas de esta primavera.

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